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HACEDORES SABIOS  «24 Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio» MATEO 7.24-29 - NTV Nos hemos centrado este mes en la Palabra de Dios. Día a día leímos acerca de la Palabra: su origen, su contenido, su vigencia, sus acciones, su poder y mucho más. Como pastores de esta casa, consideramos fundamental que, como Iglesia, estemos centrados en la Palabra; que la oigamos, que la sepamos, pero, sobre todo, que sea nuestra norma práctica de vida. El pasaje que hoy leemos nos desafía exactamente a esto: a escuchar Su Palabra, pero a pasar de una escucha pasiva a la acción concreta. ¡Qué entendible que hacía las cosas Jesús! Él usó una ilustración comprendida por todos: la construcción de una casa sobre fundamentos distintos y una realidad de la vida de cada hombre: «tiempos de tormentas, vientos, inundación nos llegan a todos». Para mantenerse firme en tiempos difíciles, no alcanza con escuchar la Palabra, leerla y saberla. La diferencia está en seguirla, practicarla, obedecerla...
SABIDURÍA Y LIBERTAD EN SU PALABRA Que llegue mi clamor a tu presencia; dame entendimiento, SEÑOR, conforme a tu palabra. Que llegue a tu presencia mi súplica; líbrame conforme a tu promesa. Salmo 119:169-170. Hoy es el último día de lectura en la última sección del salmo más largo de la Biblia, dedicado a la Palabra de Dios, y con la ayuda de un libro que recientemente me prestaron, deseo resaltar esta inmensa bendición que nos otorga la Palabra de Dios. El autor va concluyendo esta exposición con el deseo de ser pastoreado como una oveja (v. 176) que clama y necesita dirección. Durante la mayor parte de la lectura hemos notado, de diferentes formas, su anhelo de vivir conforme a la Palabra de Dios; pero ahora notamos con más intensidad ese anhelo, el cual expresa de la siguiente manera: “Que llegue mi clamor a tu presencia... que llegue a tu presencia mi súplica”. La necesidad de que su oración llegue al cielo es urgente, porque sabe que su vida está sedienta de ser orientada y enca...
¿EN QUÉ ESPERAMOS?  Venimos meditando en este mes sobre la importancia de la Palabra de Dios, y quiero detenerme en una expresión del salmista en la lectura de hoy: «En tu palabra he esperado» (Sal. 119:114b, RV60). «En tu palabra espero» (Sal. 119:114b, NBLA). Una expresión tan corta, pero a la vez tan profunda. El esperar es más que simplemente dejar que el tiempo pase hasta un suceso determinado; el esperar tiene que ver con poner la esperanza en algo o en alguien. El solo esperar que «el tiempo lo diga» es resignación; el esperar del salmista es esperanza en acción aun cuando todo está quieto o aparentemente detenido. La «espera» o «esperanza» de este hombre están fundamentadas en un solo elemento: «la Palabra de Dios». Podemos leer acerca de Dios: «Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?» (Nm. 23:19, RV60). La Palabra, las palabras de Dios, son 100% confiables y dignas de depositar en ellas n...
UNA DEFINICIÓN DE DIOS  En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová.  Salmo 18:30a Es imposible pensar en el camino de Dios como algo imperfecto, así como también lo es pensar en su Palabra. Ambas afirmaciones del versículo nos dan uno de los fundamentos más importantes de nuestra fe cristiana, porque todo camino perfecto está en Dios y su Palabra siempre nos guiará en y hacia ese camino. Notamos que David describe a Dios conectando su camino y su Palabra: En cuanto a Dios, “perfecto es su camino” : de cierta manera, esta expresión nos orienta a pensar en un rumbo que Dios marca y señala para andar en su camino, el cual es perfecto. De modo que quien transite esta ruta podrá ir experimentando las bendiciones de Dios. En cuanto a Dios, “acrisolada es su palabra” : se refiere a que su Palabra es pura y digna de confianza, porque cumple efectivamente todo lo que dice y/o promete, aun cuando se pone a prueba. El salmista, inspirado por el Espíritu S...
¡ÉL ES SANTO!  Exaltad a Jehová, nuestro Dios, y postraos ante el estrado de sus pies. ¡Él es santo! Salmo 99:5 Conocer los atributos de Dios es uno de los mayores anhelos que debe tener nuestro corazón. Dios debe ser alabado de acuerdo con lo que Él es, y en su Palabra nos ha revelado sus múltiples atributos para que podamos contemplar su esencia. La porción del Salmo nos invita a pensar en esta idea: “Nuestra adoración es un acto de respuesta al conocer quién y cómo es Dios”. En esta ocasión, el salmista nos da a conocer uno de sus atributos: Él es santo. En pocas palabras, esto implica que en Dios no existe ningún vestigio de pecado; Él es puro y sin mancha. En sus acciones Él es justo y sus pensamientos son siempre de bien. Inclusive en el libro de Isaías, Dios dice de sí mismo: “Yo soy Santo y habito en la Santidad” (Is. 57:15). La santidad de nuestro Dios debe ser para nosotros un estándar de vida. Como hijos de un Padre Santo, estamos llamados a reflejar su esencia: “Se...
CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
¿HASTA CUANDO, SEÑOR? Ten piedad de mí, SEÑOR, porque desfallezco; sáname, SEÑOR, porque mis huesos están en agonía. Muy angustiada está mi alma; ¿hasta cuándo, SEÑOR, hasta cuándo? Sal. 6:2-3 NVI Uno de los mayores privilegios que tenemos como creyentes es acercarnos a Dios y poder derramar toda nuestra alma y corazón ante su presencia, aun en aquellos momentos donde nuestro clamor sale con poco aliento desde lo más profundo de nuestro ser. ¿Alguna vez has sentido que Dios tiene tu situación en una fila de espera? Evidentemente, el salmista no estaba en su mejor temporada, o más bien, una lectura total del Salmo nos invita a pensar que estaba en una de sus peores temporadas. El dolor de su cuerpo era tan intenso que estaba a punto de morir, y describe a su alma como “muy angustiada”. Pero no caben dudas de que toda esta angustia que llegó a sentir no se trataba en su plenitud solo por sus dolores corporales, sino más bien por un aparente silencio de Dios en medio de su aflicción: “¿Ha...
EL RENCOR Una de las emociones más peligrosas que se experimenta es «el rencor» , luego de sentirnos heridos, traicionados o injustamente tratados, el rencor comienza a ganar territorio en el corazón de la persona. Y aunque pareciera que es una respuesta natural y «justa» por lo vivido, el aferrarse al mismo a largo plazo afecta el bienestar emocional, las relaciones y nuestra paz interior. El rencor se convierte en una cárcel oscura en el alma, y el único prisionero es quien lo experimenta. El rencor impide ser feliz y disfrutar la vida, es una voz interna que atormenta y hasta enferma. Una gran contradicción es que el rencor solo daña al que lo vive, y no a quien ejecutó el daño. ¿Por qué hablar del rencor hoy? En primer lugar, porque a Dios le preocupa que guardemos rencor en el corazón. Levítico 19:18 - «No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová». Claramente, Dios da una orden respecto al rencor, no e...
EN TODO TIEMPO Y A TODA HORA   “Señor, tú escuchas mi voz cada mañana en oración.” Salmo 5:3a El simple hecho de leer este versículo inmediatamente me lleva a recordar al Pr. Norberto, quien siempre nos animaba a que por la mañana no salgamos de casa sin oración. “Son solo 5 minutos que pueden hacer la diferencia en nuestro día”, eran sus palabras. (Tal vez esta introducción te ayude a recordar este buen consejo, como a mí). Si conectamos este salmo con el anterior (Sal. 4), podremos notar una idea que es de gran bendición. El salmista nos invita a pensar que Dios debe ser el centro en todo tiempo . David, en la última parte del Salmo 4, había dicho que se acostaba en paz porque Dios estaba con él, y ahora, el hombre que por la noche durmió en paz, al amanecer busca nuevamente al Señor. Puede parecer poco significativo, pero sugiero una pregunta: cuando experimentamos la paz de Dios sobre algún asunto que nos inquietaba, ¿lo buscamos (a Dios) al día siguiente? Me da la idea de qu...
CUANDO LA NOCHE SE CONVIERTE EN MI DEVOCIONAL Si se enojan, no pequen; cuando estén en sus camas examinen en silencio sus corazones. Salmos 4:4 NVI Cuando el corazón de David estaba confundido y angustiado por causa de sus enemigos, se vuelve al Señor en oración, buscando ayuda, consuelo e intercediendo por la causa que lo aflige. Normalmente en el salmo 4 tenemos la promesa de dormir confiados porque Dios nos da Paz en tiempos de caos (Sal. 4:8) y evidentemente la idea del Salmo nos invita a pensar en lo que hacemos cuando vamos a dormir o descansar. David no estaba pasando sus mejores días y al tener en mente todo el contenido del Salmo damos por sentado que los problemas del día le estaban quitando el sueño por la noche. Pienso en esto y a la verdad muy similar a lo que suele suceder con nosotros en nuestros días. Existen días/semanas muy difíciles, situaciones que nos desorientan y en ocasiones adversidades o vivencias diarias que nos pueden llevar al insomnio, ya sea cuando vamos ...