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HACEDORES SABIOS


 «24 Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio» MATEO 7.24-29 - NTV


Nos hemos centrado este mes en la Palabra de Dios. Día a día leímos acerca de la Palabra: su origen, su contenido, su vigencia, sus acciones, su poder y mucho más.

Como pastores de esta casa, consideramos fundamental que, como Iglesia, estemos centrados en la Palabra; que la oigamos, que la sepamos, pero, sobre todo, que sea nuestra norma práctica de vida.

El pasaje que hoy leemos nos desafía exactamente a esto: a escuchar Su Palabra, pero a pasar de una escucha pasiva a la acción concreta.

¡Qué entendible que hacía las cosas Jesús! Él usó una ilustración comprendida por todos: la construcción de una casa sobre fundamentos distintos y una realidad de la vida de cada hombre: «tiempos de tormentas, vientos, inundación nos llegan a todos».

Para mantenerse firme en tiempos difíciles, no alcanza con escuchar la Palabra, leerla y saberla. La diferencia está en seguirla, practicarla, obedecerla. Ese fue el propósito de Dios al dejarnos su Palabra.

Oramos que el Espíritu Santo trabaje en cada uno de los corazones, llevando la Palabra de la cabeza al corazón, del ámbito natural al espiritual, de lo natural a lo sobrenatural, de lo que ven los ojos a la fe.

¡Ayúdanos, Señor, a escuchar y seguir tus consejos!

«24 Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida. 25 Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca. 26 Sin embargo, el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena. 27 Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo». 28 Cuando Jesús terminó de decir esas cosas, las multitudes quedaron asombradas de su enseñanza, 29 porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa».

MATEO 7.24-29 - NTV

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