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Mostrando entradas de marzo, 2026
3 MOTIVOS DE GRATITUD Porque el SEÑOR es bueno; para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones. Salmo 100:5 NBLA En el Salmo 100, apenas un escrito de 5 versículos, encontramos una exhortación a la gratitud con el fin de que nuestro Dios sea adorado, exaltado y reconocido. La gratitud es una respuesta sincera que nace del corazón cuando recibimos algún tipo de beneficio. Claro que esta definición es algo superficial cuando nos referimos a tener un corazón que expresa gratitud por todas las bondades recibidas de nuestro Dios. Aunque pienso que lo más acertado, más allá de conceptos, es entender que nuestra gratitud es un acto de adoración a Aquel que nos ha dado mucho más de lo que merecemos. Algo muy común en el hombre es que generalmente somos más desagradecidos y/o quejumbrosos que agradecidos. Nuestro pecado y todas las corrientes de este mundo muchas veces nos desenfocan de las verdades bíblicas y pasamos por alto actos de agradecimiento cotidianos, como...
PENSAMIENTOS - UN CAMPO DE BATALLA Uno de los campos de batalla más profundos está en los pensamientos. Ellos son como semillas que caen en el corazón, produciendo vida, paz y fe; pero otras veces, si los dejamos crecer, pueden llenarlo de temor, culpa o confusión. El ser humano no siempre puede evitar que ciertos pensamientos aparezcan, pero sí puede decidir cuáles alimentar. Un pensamiento repetido termina moldeando actitudes, decisiones y, finalmente, el rumbo de la vida. La Escritura nos invita a revisar qué estamos dejando habitar en nuestra mente: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, en esto pensad” — Fil. 4:8 Este pasaje muestra que pensar bien es un acto espiritual; no se trata de negar los problemas, sino de dirigir la mente hacia lo que viene de Dios. Muchas veces, la ansiedad, el resentimiento o la desconfianza comienzan con pequeños pensamientos que dejamos crecer; per...
GUIADOS POR EL ESPÍRITU   “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.” Ro. 8:14 La nueva vida en Cristo comienza en el momento de la conversión. Cuando el poder del evangelio es predicado, tenemos la seguridad bíblica de que Dios ha salvado, perdonado y transformado a esa vida que se rinde al evangelio. El efecto primario es la nueva identidad que Dios otorga por medio de su Espíritu Santo, quien actuó como agente de conversión (S. Jn 16:8), y de forma simultánea es una seguridad de su morada en el nuevo creyente, y así sellarlo como una garantía hasta el tiempo en que Jesucristo venga por su Iglesia (Ef. 1:13-14). La guía y obra del Espíritu es fundamental para vivir como Dios espera que vivamos, y según el contexto del versículo, es el Espíritu quien nos da el poder de vencer la carne y hacer morir sus obras. Este poder no es nuestro, es dado por el Espíritu, y cuando nuestra vida espiritual se encuentra bajo la dirección y control del Espí...
VASOS DE BARRO   “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros”. 2 Co 4:7 Vivimos en una cultura donde se valora lo que impresiona a los ojos; se admira lo que parece poderoso, fuerte, capaz y exitoso. Sin embargo, el Reino de Dios se manifiesta de una manera muy diferente a la lógica humana; el obrar de Dios va en otra dirección. En el pasaje de hoy, el apóstol usa una imagen sencilla, pero profundamente significativa para describir la vida del creyente. En la antigüedad, los vasos de barro eran recipientes comunes; no eran valiosos como el oro o la plata. Eran frágiles y se rompían con facilidad; sin embargo, se utilizaban para guardar cosas importantes, como agua, aceite o alimentos. Con esta ilustración, Pablo enseña una verdad espiritual profunda: DIOS HA DECIDIDO COLOCAR UN TESORO ETERNO DENTRO DE RECIPIENTES FRÁGILES. El tesoro es el evangelio, la vida de Cristo y el poder de Dios obrando; el recipiente somos noso...
EL PERDÓN DEL EVANGELIO   Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Isaías 43:25 Recientemente culminamos la lectura del libro de Romanos y uno de los temas que atraviesa la epístola es la naturaleza contaminada por el pecado que tiene toda la humanidad. Es importante pensar que el evangelio se encuentra en prácticamente toda la Biblia y, así como hoy nosotros luchamos con nuestro pecado, el pueblo de Dios también lo hizo. La rebelión humana, de cierta manera, es moneda corriente ante la santidad de Dios y la manera de entender nuestra salvación está enraizada en comprender lo que Él ha hecho y hace por su pueblo. El perdón de Dios es muy fácil de recibir, pero muy difícil de describir y diría hasta de aceptar. Muchas veces, como creyentes, ante nuestras fallas tenemos la tendencia a recordar mucho nuestro pasado y/o nuestros pecados. Pedimos perdón a Dios con sinceridad, pero en ocasiones ni siquiera nosotros nos perdonamos y nue...