3 MOTIVOS DE GRATITUD
Porque el SEÑOR es bueno; para siempre es su misericordia,
y su fidelidad por todas las generaciones. Salmo 100:5 NBLA
En el Salmo 100, apenas un escrito de 5 versículos, encontramos una exhortación a la gratitud con el fin de que nuestro Dios sea adorado, exaltado y reconocido.
La gratitud es una respuesta sincera que nace del corazón cuando recibimos algún tipo de beneficio. Claro que esta definición es algo superficial cuando nos referimos a tener un corazón que expresa gratitud por todas las bondades recibidas de nuestro Dios.
Aunque pienso que lo más acertado, más allá de conceptos, es entender que nuestra gratitud es un acto de adoración a Aquel que nos ha dado mucho más de lo que merecemos.
Algo muy común en el hombre es que generalmente somos más desagradecidos y/o quejumbrosos que agradecidos. Nuestro pecado y todas las corrientes de este mundo muchas veces nos desenfocan de las verdades bíblicas y pasamos por alto actos de agradecimiento cotidianos, como lo son la vida, la salud, la familia, la Iglesia, el trabajo, etc.
De forma general (aunque no es la norma), estamos más acostumbrados a dar gracias por aquellas cosas extraordinarias, pero obviamos las ordinarias.
Y el salmista en este escrito nos da tres motivos para ser agradecidos, y esos motivos se fundamentan en quién es Dios y no tanto en qué puede darnos Él. Entonces, podemos resaltar que la gratitud, en primer lugar, nace al contemplar a Dios y descubrir sus cualidades.
Según la porción bíblica: ¿por qué debemos ser agradecidos?
- “Porque el Señor es bueno”: la bondad de Dios nos hace entender que Él no tiene nada malo, sus motivaciones e intenciones son buenas, correctas y que siempre nos van a guiar por el camino de la justicia.
- “Porque para siempre es su misericordia”: hemos sido alcanzados por Él cuando estábamos muertos en delitos y pecados. Él nos miró con compasión cuando aún no éramos de su propiedad y estábamos perdidos en una vida miserable. Ahora sus misericordias se renuevan cada día para nosotros.
- “Por su fidelidad por todas las generaciones”: el Dios que nos ha salvado permanece fiel a su llamado y nunca cambiará de parecer. Él es el mismo ayer, hoy y siempre. Su fidelidad es la seguridad de que nunca seremos abandonados; así también, seremos guardados y preservados por la eternidad.
En esta semana que iniciamos, tenemos razones por las cuales ser agradecidos. No esperes hasta que algo ocurra para agradecer; agradece por quién es Él y rinde tu vida en adoración, reconociendo sus bendiciones.
Un fuerte abrazo,
Pr. Denis.

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