Ir al contenido principal

RECUERDA, EL TE HIZO



«RECUERDA ESTAS COSAS, Jacob, y tú, Israel, porque eres Mi siervo. YO TE HE FORMADO, siervo Mío eres. Israel, no me olvidaré de ti» - IS 44:21 – NBLA


De chico me gustaba armar aviones de plástico que venían todos desarmados en pequeñas piezas, mi abuelo Bautista era quien me ayudaba a poder hacerlo. Recordaba muchas tardes con el plano guía, tomando las piezas más grandes y luego las mas pequeñas, poniendo el pegamento, esperando los tiempos de secado hasta que luego de tardes de trabajo el avión quedaba terminado, por último, se le pegaban las gráficas que lo identificaban. Qué increíble ser parte de ese proceso de tener todas las piezas aisladas, sin forma, hasta llegar a ese avión todo terminado.

Esta vivencia de un simple avión replica me llevó a algo mucho mas profundo, mi vida, tu vida. «Alguien nos dio forma, alguien nos hizo», y no fue simplemente «la vida» o un momento al azar donde nuestros padres se encontraron, sino que es mucho más profundo. DIOS MISMO TE FORMO Y TE HIZO.

No eres casualidad, no eres un error pero tampoco eres el producto de una gran planificación familiar eres el resultado de la mano de Dios que te dio vida y forma.

En aquellos aviones yo tomaba las piezas y las unía según un diseño preestablecido, en tu vida Dios mismo hizo el diseño, las piezas y sopló vida. El pasaje de hoy nos lleva a recordar, DIOS TE HIZO, EL TE DIO FORMA, que bueno es saber que no soy casualidad, soy hecho y formado por Dios mismo. Que puedas hacer tuyas las palabras del Salmista:

«¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien. Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz. Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara». SAL 139.14-16 - NTV

En esta semana recuerda, DIOS TE DIO VIDA, EL TE HIZO, disfruta de esa realidad. Muy bendecida semana. Pr Pablo.



 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...