Ir al contenido principal

¿CUÁNTO TE CONOZCO?


«De oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven». Job 42:5

El que habla en el pasaje de hoy es Job, un varón al que Dios mismo lo definió de una manera muy particular: «no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal», ¡QUE GRAN DEFINICIÓN!!, eso veía Dios al ver a Job; esta definición de Job la leemos en el Capítulo 1 de Job en la Biblia.

Podemos ver que Dios conocía bien a Job, pero ¿conocería Job tan bien a Dios?, ¿era recíproco ese conocimiento?.

Mi primer pensamiento fue ¡claro que sí, Job conoce a su Dios, sus formas dicen que sí! Pero me lleve una gran sorpresa al toparme con las propias palabras de Job al final del libro. Él llega a decir te conocía, pero de lejos, creí que te conocía, pero hoy te veo, te conozco realmente.

¿Qué pasó en el medio? Un montón de cosas, de procesos, de desiertos, de preguntas sin respuestas donde Job fue tratado y a través de esas cosas llego a conocer verdaderamente a Dios.

Tanto vos como yo estamos viviendo cosas, de las buenas y de las malas, quizás grandes tormentas como Job, esas circunstancias pueden marcar el corazón, crear cayos pero también pueden llevarnos a conocer más cabalmente al Dios de la Biblia.

Podemos vivir confiados de que «conocemos», «sabemos», «podemos» pero hay momentos que Dios permite cosas, vivencias para producir en nosotros un mayor conocimiento de Él.

Job pensaba conocer a Dios, pero se dio cuenta luego del camino que recién ahí le descubrió realmente, hoy Dios desea que le conozcas no de lejos o superficialmente sino tal cual Él es.

En estos tiempos difíciles no basta solo con portarse bien, ser un buen hombre o mujer, es necesario conocer a Dios tal cual Él es, aprovechemos que es tiempo donde Él desea mostrarse, busquémosle con todo el corazón.

Bendecida semana. Pr Pablo

Comentarios

Entradas populares de este blog

CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
EL PEOR INVIERNO Hace solo unas semanas que entramos en el invierno aquí en el hemisferio sur, estos últimos días se ha notado mucho en nuestra zona, las primeras nevadas en algunos lugares y fríos muy fuertes como acá en Bahía Blanca. Hay una frase que quizás escuchaste: «fríos eran los de antes» ; la verdad no sé si esto es así, pero que hoy hace frío no hay dudas. Personas adineradas tienen la opción de ir moviéndose en el mundo escapando de los inviernos y pasan parte del año en un sitio y luego en el otro, sin lugar a dudas eso sería una gran ventaja. Pero hay inviernos, que no evita ni el más pudiente del mundo, y es el invierno interior, cuando a nuestro ser le toca atravesar temporadas no de verano, ni de primavera, sino que son el mismo invierno pero en el corazón, en los pensamientos, en las emociones, en el mismo espíritu. Algunos pocos pueden evitar el invierno global, pero nadie puede evitar esos tiempos donde lo que se enfría no es la nariz sino el corazón. Dios estableci...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...