Ir al contenido principal

EL MAYOR RECURSO

 EL MAYOR RECURSO

1 Samuel 14 - 6Y Jonatán dijo a su ayudante: —Anda, vamos al otro lado, hasta donde se encuentra el destacamento de esos paganos. Quizá el Señor haga algo por nosotros, ya que para él no es difícil darnos la victoria con mucha gente o con poca.


Las últimas semanas en estas reflexiones que compartimos hemos hablado vivencias en tiempos de dificultad (crisis), el propósito no es centrarnos en ellas sino ver como las vivimos o transitamos y que recursos tenemos en ante ellas.

Hoy particularmente hablaremos de esto, los recursos en medio de las dificultades. Según Wikipedia RECURSO se refiere a cuando alguien tiene algo, es decir, lo que tengo. Tener ciertos dineros nos da seguridad, tener salud nos da seguridad, tener compañía nos da seguridad, tener un trabajo nos da seguridad, saber nos da seguridad.

El tener recursos (sea el que sea) nos hace vivir seguros y tranquilos, pero en momentos de crisis, de dificultades, cuando “el equilibrio de esos recursos” se rompe ahí comienzan los problemas buscamos como resolverlo, como recuperar lo perdido.

¿Cuál será el recurso más importante en medio de nuestras crisis?

En el relato de hoy vemos al hijo de un rey en medio de tiempos de dificultad pero que comprendió una gran verdad: mientras nosotros pensamos que necesitamos recursos para salir adelante, Dios puede dar la salida con mucho o con nada, El NO depende de los recursos.

A Dios no lo limitan los recursos, él su creador y dador y puede darte la salida más allá de lo que hoy veas y tengas.

El recurso más importante que todo cristiano tiene en medio de las circunstancias de la vida es la FE, la plena convicción que sin ver aun la salida Dios tiene el poder de hacerlo.

No mires a tus recursos, no corras tras la salida, busca al Dios que todo puede hacerlo y Él te sorprenderá.

Bendecida semana, Pr Pablo.

 

 

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...