Ir al contenido principal

 ORACIÓN MODELO DE INICIO DE AÑO


Señor, gracias por este nuevo año que inicia y por tu gracia, que puedo despertar y levantarme. El sol, como cada mañana, vuelve a salir y me recuerda que nuevas son tus misericordias. Mi presente y mi futuro, más allá de mis planes, están en tus manos.

Un nuevo año inicia y realmente deseo de corazón que en mí se pueda ver el fruto de tu Espíritu gobernando cada área de mi vida, cada decisión y cada acción. Reconozco que debo ponerme como meta orar con mayor frecuencia, leer tu Palabra y tener una relación más íntima y profunda contigo. Deseo ser más disciplinado con mis tiempos devocionales y cultivar hábitos de piedad. Es por eso que te ruego que me des fuerzas para que estos anhelos puedan ser reales en mi vivir diario. Necesito de ti; solo no puedo.

Señor, también necesito que puedas ayudarme en mis debilidades, tentaciones y pecados, que no solo afectan mi vida espiritual contigo, sino que también repercuten en mi familia y mis hermanos. Ruego que este año pueda crecer más en obediencia y santidad. Dame las fuerzas para soportar la tentación y no me dejes caer en ella. Tampoco permitas que alimente mi mente de aquello que me desenfoca de ti. Que mis pasiones y deseos pecaminosos pueda llevarlos a tus pies y no dar lugar a mi carne ni al enemigo en áreas donde soy frágil, débil y sé que caigo fácilmente. Guarda mis ojos, mi boca y mis oídos de todo aquello que contamina mi alma. Sé mi socorro cuando estoy abrumado por las tentaciones y permite que, al hallar la salida que tú me das, pueda decidir correctamente.

Señor, quiero encomendar este año en tus manos, esperando poder caminar en tu voluntad, siendo sensible a tu guía sin perderme en mis sentimientos y deseos cuando ellos me alejan de ti. Anhelo tomar decisiones según tu consejo y caminar en integridad. Hay muchas cosas que aún tengo que cambiar y no quiero seguir postergando; por favor, ayúdame a ser determinante en aquello que tengo que soltar y abandonar, aun si me cuesta o duele. Dame la valentía y las fuerzas para generar cambios verdaderos que glorifiquen tu nombre, siendo tú el centro y la prioridad en todo lo que viene.

Señor, que este año pueda crecer en ti, que mi corazón se asemeje al de Jesucristo, tu Hijo amado, y mi vida sea modelada por su carácter, reflejando su gloria, amor y compasión por los que están perdidos y no te conocen. Señor, impúlsame a hablar de ti y de tu evangelio para mostrar tu preciosa salvación, siendo luz a los que están en tinieblas. Dame denuedo para hablar de tu Palabra y úsame como instrumento en tus manos, siendo tú quien marque dónde ir y dónde servirte según tus tiempos. Dame sabiduría para esos momentos de incertidumbre y confianza para esperar en aquello que sale de mi control. Guarda mi vida, la de mi familia y la de cada hermano de la Iglesia.

Que en este nuevo año mi fe pueda crecer, afirmarse y arraigarse mucho más de lo que fue el anterior, y ante cualquier viento contrario me pueda mantener firme porque tú me sostienes. Señor, dame gracia para avanzar de tu mano y no soltarme. Que en todo lo que viene pueda descansar en tu soberanía, confiando que nada se sale de tu control y poniendo mis ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Amén y amén.


Iglesia Asamblea Bahía, 1 de enero de 2026.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...