ORACIÓN MODELO DE FIN DE AÑO
Amado Señor, ha pasado un año más y mirar atrás me hace ver que tu gracia no solo me ha acompañado, sino también sostenido. Es mi deseo hoy recordar y agradecer por todas tus bondades.
Una vez más el año ha pasado rápido; hago memoria y varias promesas que te he realizado no he llegado a cumplirlas, otras solo fueron una ilusión. Pensar en esto me trae un gran pesar y en verdad es mi deseo poder cambiar.
Deseo aprovechar esta oración para arrepentirme y reconocer que he perdido mucho tiempo en cosas que no tienen nada que ver con tu gloria, y esto ha distanciado mi comunión contigo, y hasta a veces me he enfriado. He tomado decisiones de forma impulsiva, sin oración, y lamentablemente hoy estoy viviendo consecuencias. Me ha costado mucho llevar una vida disciplinada para cultivar una vida piadosa.
Evaluando mi condición espiritual, tengo que reconocer que podría estar mejor. Mis oraciones han sido pocas y hasta a veces superficiales; prácticamente fueron palabras sin una verdadera conexión. No he meditado en tu Palabra como deseé a principio de año y tampoco he sido obediente a todas las amonestaciones de tu Espíritu Santo. ¡Perdón! Pero aun así, Señor, he notado tu mano en todo lo que ha pasado y tu fidelidad en todas las cosas. Siempre vienes cuando ni siquiera te llamo y siempre me sostienes cuando caigo. Tu amor, perdón y consuelo, este año, han sido dados a mi vida en muchas ocasiones, más bien todos los días. Siempre has estado presente, aunque no lo note, y siempre estás con tus brazos abiertos para recibirme; aun cuando me alejo como aquel pródigo, tus brazos nunca se cerraron.
Por eso quiero darte gracias y adorarte con todo lo que soy, reconociendo que tus bendiciones han sido de provecho en todas las áreas de mi vida. Gracias, porque aunque no tengo lo que quiero, tú me has dado todo lo que necesito, y el pan de cada día nunca ha faltado en mi hogar, así como el trabajo. Gracias porque has cuidado de mi vida y la de toda mi familia; gracias por haber puesto tu mano de sanidad en mi cuerpo. Gracias por mis hermanos de la Iglesia y los momentos que he podido disfrutar junto a ellos en cada reunión o encuentro. Gracias por cuidar mi matrimonio y mis hijos. Gracias por ayudarme en cada servicio y por darme las fuerzas para hacerlo, sobre todo en días donde no tenía ninguna. Gracias por poder llegar hasta donde tú quisiste y ver tu mano de provisión en aquellas cosas que creía inalcanzables.
También quiero agradecerte porque los diferentes procesos que he vivido me van formando el carácter de Cristo. Hoy veo que la tormenta ha pasado y puedo notar que todo lo permites para mi bien, y como un buen alfarero vas modelando mi corazón. Gracias por ser mi compañero en mis soledades y mi refugio en tiempos de tempestades. Gracias por ser mi sanador, no solo de mi cuerpo sino también de mi alma. Gracias por haberme librado de muchas tentaciones y haberme fortalecido en mi debilidad.
Señor, tu Palabra me da la seguridad de que hasta aquí me has ayudado y confío que así será en lo que viene. Te doy toda la gloria, toda la honra, y mi corazón se llena de gozo por un año más en el que he aprendido que no hay bien fuera de ti.
Señor, cierro este año volviéndome a ti y elevando esta oración en el nombre de mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.
Iglesia Asamblea Bahía, 31 de diciembre de 2025.

Comentarios
Publicar un comentario