Ir al contenido principal

DESAPROBADO


 «Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo» - MARCOS 16.7

En esta época del año ya se han cerrado las notas de aquellos que estudian y comienzan las preguntas: «¿cuántas te llevaste?», en mi época era aprobaste o desaprobaste y podía ser a diciembre, marzo o previa; hoy lo hablan con siglas indicando más o menos lo mismo. En casa Male y Manu han andado muy bien en sus estudios y no tenemos mucho para reprochar; todo lo contrario.

Pero este tema de aprobar, de llevarse a diciembre, pareciera que no nos alcanza a muchos de nosotros que ya hemos pasado la etapa de estudio, pero creo que nos alcanza a otros en aspectos de la vida, en procesos a atravesar y situaciones a resolver.

Todos enfrentamos desafíos, situaciones, etapas las cuales muchas veces aprobamos y otras no, estos días pensaba cuantas me llevo a diciembre y aún si hay alguna en marzo o previa.

En el pasaje de la lectura encontramos al apóstol Pedro en un momento de su vida donde había desaprobado, las metas autoimpuestas y de las cuales se jactaba todas fueron rotas, podríamos decir que Pedro se llevó varias materias a diciembre, algunos bien espirituales dirían que fue directo a previa.

Pero en medio de ese «desaprobar» encontramos las palabras de Jesús invitando a los discípulos a un encuentro y particularmente diciéndolo: «díganle a Pedro también».

Dios, es Dios de oportunidades, él celebra nuestros logros, pero aun cuando «desaprobamos» (y todos lo hacemos) nos llama por nuestro nombre y da nueva oportunidad.

Vamos cerrando el año, quizás hay cargas por los desaprobados, hoy Jesús te llama por tu nombre y da una nueva oportunidad, no la desaproveches.

Muy bendecida semana, PP.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...