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INTERCAMBIO


«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.»
2 Corintios 5:21

Cuando apreciamos el libro de Dios podemos identificar una gran historia de redención a lo largo de sus páginas. Dios en su plan divino tenía en mente salvar a los hombres de las consecuencias de su pecado y restaurar esa relación perfecta que tenía con el hombre.

La Biblia enseña con exactitud que todos los hombres han pecado y que el resultado del pecado es la separación con Dios, esto quiere decir que Dios siendo un ser Santo en esencia no puede estar cerca de hombres pecadores.

El pecado es una deuda que debe de pagarse y la Biblia nos enseña que llegará el día en que todos los hombres se presentarán ante Dios y darán cuenta de su vida. Aquí el gran problema existente es que todo aquel que haya cometido pecado será declarado culpable y esa culpabilidad tiene como castigo una condenación eterna sin Dios.

Pero Dios al ver que ningún hombre podía salvarse de la condenación por causa de su pecado, envió a su hijo Jesucristo a la tierra para que muera por los pecados de la humanidad y de esta manera ofrecer gratuitamente el perdón de pecados y en consecuencia acercarnos a Dios.

EL INTERCAMBIO, aludiendo al título, se refiere que Dios tuvo que castigar a su Hijo en lugar de hombres pecadores. Quienes debían sufrir y morir eran las personas culpables de su pecado, pero Dios ofreció a su Hijo en lugar de nosotros. Este intercambio que hubo en aquella Cruz hace más de 2000 años tiene como objetivo mostrar el amor de Dios a todas las personas y darles la oportunidad de alcanzar la salvación de sus almas.

La paga del pecado es la muerte y Jesús murió en nuestro lugar para saldar la deuda. Dios trató a Jesús como culpable y por esa razón tuvo que morir, pero también la Biblia enseña que Jesús al vivir una vida santa (sin pecado) la muerte no lo pudo retener y la venció resucitando al tercer día. Ahora quienes reciban este sacrificio del Hijo de Dios en arrepentimiento y fe Dios los mira por medio o a través de la muerte de Jesús. De esta manera somos justificados de nuestros pecados y ahora tenemos acceso a Dios.

Te has preguntado alguna vez ¿Dónde pasaras la eternidad?

Con esta sencilla exposición deseamos como Iglesia ofrecerte un tiempo de reflexión y que puedas observar lo que Dios hizo en esa Cruz. Este intercambio muestra la gracia y la misericordia de Dios quien te ofrece una nueva vida y la oportunidad de ser transformado.

Si reconoces en tu interior que necesitas ser salvado de tus pecados, por favor corre a Jesús, Él es el único camino de acceso a Dios.

Iglesia Asamblea Bahía

Alvarado 725 en la ciudad de Bahía Blanca

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