Ir al contenido principal

 SOBERANO


¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?. Salmos 73:25a

Comenzamos una semana más y en esta ocasión te invito a que puedas reflexionar en estas palabras del salmista.

Lo que podemos apreciar a simple vista es una expresión personal donde el autor de cierta manera se hace una pregunta a sí mismo, pero esta pregunta, al examinar su contexto es el resultado de ciertas vivencias que este estaba atravesando las cuales podemos identificarnos en muchas de ellas: INJUSTICIAS/ ENVIDIAS/ DECEPCIÓN/ AMARGURA.

Sin dudas HOY, a nuestro alrededor podremos ver que cada día suceden hechos de los cuales generan en nuestro corazón pensamientos de este tipo, pero como hijos de Dios NO podemos permitir que estos pensamientos hagan raíces en nuestra vidas ni mucho menos dejar que ellos dominen nuestra mente. Al pensar en tantos sucesos externos y no filtrarlos con una conciencia bíblica es posible que nuestra FE se derrumbe e internamente nuestra confianza en Dios se debilite.

Al mirar las diferentes opciones que podemos tomar en respecto a lo que sucede en nuestro entorno, debemos tener UNA claridad absoluta, verdadera y digna de toda confianza la cual se refleja en la misma pregunta/respuesta del salmista ¿A quién tenes en el cielo? ¿ Quién está allí reinando? ¿ Quién es el que tiene todo el control? El salmista pudo apreciar esta Gran verdad solamente al poder entrar en la presencia de Dios, por eso te invito a llevar tus circunstancias al Señor y que ÉL pueda ordenar tus pensamientos en su soberana voluntad, Quién está en los cielos es el único que Reina por encima de lo que vivimos y atravesamos.

Tuyo es el dominio, oh Señor, y te exaltas como soberano sobre todo. 1 Crónicas 29:11b

Ánimo, Dios gobierna. Pr Denis.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...