Ir al contenido principal

Bajo los cuidados de un pastor suficiente: Introducción


 A días de comenzar un nuevo año como Iglesia, cada lunes de enero compartiremos lecturas y reflexiones de uno de los Salmos más famosos de todos los tiempos. Siempre que se recuerda este Salmo es como tomar un bálsamo reconfortante para el alma cansada, en tiempos donde nuestra confianza necesita aferrarse más y más a la Palabra del Señor, en medio de los distintos procesos y vivencias que experimentamos de manera cotidiana.

David nos ofrece un retrato perfecto de lo que es el verdadero Pastor, el Pastor de pastores. La dinámica de este Pastor es una oferta donde toda oveja quisiera vivir bajo su cuidado, guía y provisión. No hay palabras tan acertadas como la descripción que el Espíritu Santo inspiró a David, quien, cuando era joven, fue un pastor de ovejas, y ese oficio fue un propósito experimental para ilustrar de manera sencilla y dulce todo aquello que nuestro Dios hace por cada uno de sus hijos.

Conocer a este Pastor en sus múltiples facetas es una caricia al alma que infunde aliento, bienestar y provecho espiritual. Hay fortaleza en sus manos, guía en su Palabra, paz en su ser, amor en su mirada y abundante compasión que lo impulsa a un cuidado delicado de todo su rebaño, pero, a la misma vez, se ocupa de cada una de sus ovejas de manera personal, íntima y cercana.

Este Salmo, a mi parecer, es una fuente inagotable de sensaciones internas que provoca en el lector cuando contempla con delicadeza cada palabra, sazonada con tanto amor, ternura y amabilidad. No caben dudas de que Dios ha guardado su Palabra para mostrarnos una y otra vez que ella es viva, eficaz y penetra hasta lo más profundo de nuestro ser, y este Salmo es una prueba de ello.

Entre lágrimas, risas, necesidad e incertidumbre, estos párrafos son como flechas lanzadas con destreza que dan en el blanco del corazón, y es imposible evadirlas. La existencia de este escrito me hace pensar en la existencia de tantas necesidades que atravesamos de manera personal, con el fin de rendirnos en humildad bajo la pericia del Pastor todo suficiente, quien sabe muy bien lo que nos acontece y con sabiduría ejerce su cuidado.

La intimidad y la cercanía entre el Pastor y la oveja es la clave que debemos tener en mente al leerlo, meditar y reflexionar. Cuando el corazón late con mayor intensidad, ya sea por miedo, ansiedad o duda, el Pastor de este Salmo tiene su oído afinado para acercarse y calmar nuestro ritmo cardíaco. ¡Oh, glorioso Pastor!

Merece conectar este Salmo con las palabras de Jesús, quien dijo que sus ovejas oyen su voz y Él las conoce a cada una por su nombre (Jn 10:27-28). Existen varias razones por las cuales una oveja puede perderse, extraviarse o simplemente asustarse, pero hay una voz inconfundible que es como música para sus oídos cuando escucha al Pastor que la llama por su nombre.

El peregrinaje de una oveja nos invita a pensar en los distintos terrenos que debemos transitar en nuestra vida (tal vez en lo que viene): desiertos, tormentas, desaliento, soledad, agotamiento, dudas, flaquezas, falta de dirección, peligros y noches oscuras, donde la ausencia de paz y seguridad será la señal para acudir a la dependencia de Aquel que tiene cuidado de nosotros y que, sin importar dónde estemos y cómo estamos, sale a buscarnos cuando estamos perdidos para cargarnos en sus hombros y ponernos seguros en su redil (Lc. 15:4-7).

En esta serie de devocionales te invito a poder encontrar en el Señor sus maravillosas y abundantes provisiones espirituales (Ef. 1:3). Ellas nunca se agotan, cualquiera sea la temporada que pueda venir o estés atravesando. El inicio de año puede darnos muchas nuevas metas, pero que nuestra mayor meta sea dejar al Señor pastorear nuestra vida, alma y corazón de una manera relacional, dependiente, armoniosa e íntima.

Es mi oración que tu alma (y la mía) encuentre satisfacción plena y completa en Aquel que todo lo llena, proveyendo paz y seguridad aun en tiempos adversos.

“Ustedes son mi rebaño, las ovejas de mi prado. Ustedes son mi pueblo y yo soy su Dios. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!”
Ezequiel 34:31 (NTV)

Bendiciones del Señor,
Pr. Denis

Comentarios

Entradas populares de este blog

CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...