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Mostrando entradas de diciembre, 2025
ORACIÓN MODELO DE FIN DE AÑO   Amado Señor, ha pasado un año más y mirar atrás me hace ver que tu gracia no solo me ha acompañado, sino también sostenido. Es mi deseo hoy recordar y agradecer por todas tus bondades. Una vez más el año ha pasado rápido; hago memoria y varias promesas que te he realizado no he llegado a cumplirlas, otras solo fueron una ilusión. Pensar en esto me trae un gran pesar y en verdad es mi deseo poder cambiar. Deseo aprovechar esta oración para arrepentirme y reconocer que he perdido mucho tiempo en cosas que no tienen nada que ver con tu gloria, y esto ha distanciado mi comunión contigo, y hasta a veces me he enfriado. He tomado decisiones de forma impulsiva, sin oración, y lamentablemente hoy estoy viviendo consecuencias. Me ha costado mucho llevar una vida disciplinada para cultivar una vida piadosa. Evaluando mi condición espiritual, tengo que reconocer que podría estar mejor. Mis oraciones han sido pocas y hasta a veces superficiales; prácticamente fue...
Bajo los cuidados de un pastor suficiente: Introducción   A días de comenzar un nuevo año como Iglesia, cada lunes de enero compartiremos lecturas y reflexiones de uno de los Salmos más famosos de todos los tiempos. Siempre que se recuerda este Salmo es como tomar un bálsamo reconfortante para el alma cansada, en tiempos donde nuestra confianza necesita aferrarse más y más a la Palabra del Señor, en medio de los distintos procesos y vivencias que experimentamos de manera cotidiana. David nos ofrece un retrato perfecto de lo que es el verdadero Pastor, el Pastor de pastores. La dinámica de este Pastor es una oferta donde toda oveja quisiera vivir bajo su cuidado, guía y provisión. No hay palabras tan acertadas como la descripción que el Espíritu Santo inspiró a David, quien, cuando era joven, fue un pastor de ovejas, y ese oficio fue un propósito experimental para ilustrar de manera sencilla y dulce todo aquello que nuestro Dios hace por cada uno de sus hijos. Conocer a este Pasto...
LA NAVIDAD: UN DIOS DE PROMESAS   «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz». Is. 9:6 Hay cosas en la vida que vemos o transitamos sin entender su verdadero origen y profundidad; una de ellas es la Navidad. La gente corre, organiza reuniones, compra regalos, pero el sentido e importancia de esta festividad quedan muchas veces distorsionados. Creemos que verdaderamente es una festividad para agradecer, porque la Navidad no comenzó un día en aquella pequeña ciudad llamada Belén, sino en el mismo corazón fiel de Dios. Antes de que hubiera un pesebre, ya había una promesa; antes de que María quedara embarazada, Dios ya había hablado. Isaías profetizó el nacimiento del Mesías en un tiempo de oscuridad nacional, cuando el pueblo estaba cansado, dividido y con temor por el futuro. Dios no prometió solo un tierno niño, sino que dijo: «un Hijo es dado» ; era verdad...
ADORANDO AL DIOS SANTO  Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad. Salmo 96:9a Una de las máximas expresiones de rendición del creyente es la adoración a Dios y, en verdad, somos privilegiados en poder disfrutar de ella. La adoración sencillamente se puede definir como un acto de amor, reverencia y devoción a Dios, motivada por un corazón humilde, y es importante destacar que la adoración es un tema central para Dios, según vemos en su Palabra. Encuentro una conexión en el texto citado que en ocasiones se puede pasar por alto. El salmista resalta en gran manera “la hermosura de la santidad” con el acto de adorar, y es elemental observar que el autor nos ofrece una perspectiva que debemos tener en cuenta en nuestros actos de adoración: Él es Santo. La Biblia NTV traduce este texto de la siguiente manera: “Adoren al SEÑOR en todo su santo esplendor”. En la práctica, podríamos decir que contemplar la santidad de Dios nos debe impulsar hacia la adoración al descubrir la hermosura...
UN SALVADOR QUE LLAMA   A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. S. Juan 1:11-13 El Evangelio de nuestro Señor Jesucristo llega a todos lados (S. Mt. 28:19). La noticia de las buenas nuevas es una semilla que debe germinar y crecer, fructificar y madurar. Muchos factores intervienen en este proceso; por ejemplo, cuando se interesa usted por Dios, significa que primeramente la luz de Jesús llegó a usted (S. Juan 9:5) y traspasó todo impedimento, y llegó el momento en que atienda y responda a este llamado sublime cuando Jesús toca la puerta. Hay tres evidencias de que usted tiene a Jesús frente suyo llamándole: La primera: siente una gran atracción por conocer al Señor. La segunda: percibe que hay algo más que aún no conoce. La tercera: que es un tiempo único, do...