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Mostrando entradas de septiembre, 2025
HACEDORES SABIOS  «24 Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio» MATEO 7.24-29 - NTV Nos hemos centrado este mes en la Palabra de Dios. Día a día leímos acerca de la Palabra: su origen, su contenido, su vigencia, sus acciones, su poder y mucho más. Como pastores de esta casa, consideramos fundamental que, como Iglesia, estemos centrados en la Palabra; que la oigamos, que la sepamos, pero, sobre todo, que sea nuestra norma práctica de vida. El pasaje que hoy leemos nos desafía exactamente a esto: a escuchar Su Palabra, pero a pasar de una escucha pasiva a la acción concreta. ¡Qué entendible que hacía las cosas Jesús! Él usó una ilustración comprendida por todos: la construcción de una casa sobre fundamentos distintos y una realidad de la vida de cada hombre: «tiempos de tormentas, vientos, inundación nos llegan a todos». Para mantenerse firme en tiempos difíciles, no alcanza con escuchar la Palabra, leerla y saberla. La diferencia está en seguirla, practicarla, obedecerla...
SABIDURÍA Y LIBERTAD EN SU PALABRA Que llegue mi clamor a tu presencia; dame entendimiento, SEÑOR, conforme a tu palabra. Que llegue a tu presencia mi súplica; líbrame conforme a tu promesa. Salmo 119:169-170. Hoy es el último día de lectura en la última sección del salmo más largo de la Biblia, dedicado a la Palabra de Dios, y con la ayuda de un libro que recientemente me prestaron, deseo resaltar esta inmensa bendición que nos otorga la Palabra de Dios. El autor va concluyendo esta exposición con el deseo de ser pastoreado como una oveja (v. 176) que clama y necesita dirección. Durante la mayor parte de la lectura hemos notado, de diferentes formas, su anhelo de vivir conforme a la Palabra de Dios; pero ahora notamos con más intensidad ese anhelo, el cual expresa de la siguiente manera: “Que llegue mi clamor a tu presencia... que llegue a tu presencia mi súplica”. La necesidad de que su oración llegue al cielo es urgente, porque sabe que su vida está sedienta de ser orientada y enca...
¿EN QUÉ ESPERAMOS?  Venimos meditando en este mes sobre la importancia de la Palabra de Dios, y quiero detenerme en una expresión del salmista en la lectura de hoy: «En tu palabra he esperado» (Sal. 119:114b, RV60). «En tu palabra espero» (Sal. 119:114b, NBLA). Una expresión tan corta, pero a la vez tan profunda. El esperar es más que simplemente dejar que el tiempo pase hasta un suceso determinado; el esperar tiene que ver con poner la esperanza en algo o en alguien. El solo esperar que «el tiempo lo diga» es resignación; el esperar del salmista es esperanza en acción aun cuando todo está quieto o aparentemente detenido. La «espera» o «esperanza» de este hombre están fundamentadas en un solo elemento: «la Palabra de Dios». Podemos leer acerca de Dios: «Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?» (Nm. 23:19, RV60). La Palabra, las palabras de Dios, son 100% confiables y dignas de depositar en ellas n...
UNA DEFINICIÓN DE DIOS  En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová.  Salmo 18:30a Es imposible pensar en el camino de Dios como algo imperfecto, así como también lo es pensar en su Palabra. Ambas afirmaciones del versículo nos dan uno de los fundamentos más importantes de nuestra fe cristiana, porque todo camino perfecto está en Dios y su Palabra siempre nos guiará en y hacia ese camino. Notamos que David describe a Dios conectando su camino y su Palabra: En cuanto a Dios, “perfecto es su camino” : de cierta manera, esta expresión nos orienta a pensar en un rumbo que Dios marca y señala para andar en su camino, el cual es perfecto. De modo que quien transite esta ruta podrá ir experimentando las bendiciones de Dios. En cuanto a Dios, “acrisolada es su palabra” : se refiere a que su Palabra es pura y digna de confianza, porque cumple efectivamente todo lo que dice y/o promete, aun cuando se pone a prueba. El salmista, inspirado por el Espíritu S...