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MISMAS PALABRAS Y DOS EFECTOS


En el relato que leemos hoy (HCH 13.42-52 y 14.1-7) quiero detenerme en tres grupos de personas y sus acciones, el primero: Pablo y Bernabé.

Los encontramos hablando, eso lo hacemos todos, pero sus palabras no eran de cualquier tema para agradar a la multitud, sus palabras tenían verdadero contenido. Este detalle no es superficial, el contenido de sus palabras era profundo, transformador, desafiante, de ánimo y no por la elocuencia o positividad de las palabras sino por el mensaje de salvación que impartían.

En medio de esas palabras aparecen los otros dos grupos; los que deseaban escuchar, en HCH 13.42 leemos:

«Al salir Pablo y Bernabé, la gente les rogaba que el siguiente día de reposo LES HABLARAN DE ESTAS COSAS».

Este grupo 2do grupo oía y deseaba oír más DE ESAS COSAS; el efecto era que «se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor; y creyeron».

Para cierto grupo las palabras eran de bendición, pero también hay un 3er grupo, los que al oír y ver las multitudes felices y transformadas las mismas palabras produjeron envidia, enojo y hasta los llevó a planificar estrategias en contra de Pablo y Bernabé, que triste es que este último grupo estaba formado en teoría por los que estaban «mas cerca de Dios», los «más preocupados por Sus cosas» el corazón estaba más alejado.

Destacamos la actitud de Pablo y Bernabé que compartían constantemente, en un lugar y en otro, siendo escuchados y siendo rechazados, ellos no cambiaban el mensaje, no variaba la intensidad del mismo, es de destacar cuando leemos: «estos sacudieron el polvo de sus pies contra ellos y se fueron a Iconio»; no podían permitir que la oposición declinara la pasión de lo que ellos enseñaban. (Jesús les había hablado de esto a los discípulos (MT 10.14).

Que la actitud de Pablo y Bernabé te desafíe en este día porque siempre habrá no solo silencio o indiferencia sino posición, fuerzas contratarías, pero también están siempre quieres reciben el mensaje y desean saber más de Jesús para salvación.

Cada relato de hoy terminan de la siguiente manera:

_ HCH 13.52 - «Y los discípulos estaban continuamente llenos de gozo y del Espíritu Santo».

_ HCH 14.7 - «y allí continuaron anunciando el evangelio»

 Que podamos imitar esto, que continuamente estes lleno de gozo y del Espíritu Santo y así podamos seguir anunciando el evangelio.

Bendecida semana.

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