Ir al contenido principal

 ¡¡¡REFLEXIONA!!!



«Mientras Pedro meditaba sobre la visión, el Espíritu le dijo» HCH 10.19

 Venimos leyendo día a día el libro de Hechos, como he expresado al iniciar estas lecturas lo que descubrimos relato a relato es el obrar del Espíritu Santo a través de aquellos primeros hermanos.

Es sorprendente ver el obrar de Dios con una persona en un determinado lugar (Cornelio) y en otro extremo el mismo Dios obrando con el mismo poder en otra (Pedro), cada detalle encastra perfecto, cada directiva es certera y siempre con propósito específicos.

Dios es un Dios de propósitos, muchas veces como humanos y moviéndonos 100% en lo natural nos perdemos el vivenciar totalmente el obrar de Dios. Ocurren cosas y quizás simplemente nos quejamos o aún alegramos, pero sin ir más allá de lo superficial cuando el mejor lugar donde Dios se mueve es esos detrás de escenas que tienen efectos muy profundos.

Pedro es confrontado con una experiencia espiritual que iba en contra de sus propios principios, podría haber pensado: «es el hambre que tengo» pero no fue así. Me detengo en la expresión: «Pedro meditaba sobre la visión»; Pedro se detuvo, no es que busco respuestas mágicas o lógicas, sino que le dio importancia a esa vivencia, él reflexionó y en esa reflexión en Espíritu Santo entro en acción.

Cuando Pedro se detiene a meditar, reflexionar, buscar que querría decirle Dios con esto, el Espíritu Santo le da los pasos a seguir, en esa guía lo lleva no donde Pedro iría naturalmente sino donde Dios lo quería para cumplir sus propósitos.

El Espíritu Santo guía a los hijos de Dios, lo hacía en aquellos tiempos iniciales de la Iglesia, pero sigue activo voy para cada una de nuestras vidas guiándonos no solo para no errar sino para ser efectivos en sus planes.

Seguramente hay vivencias, circunstancias, cosas alrededor, no las minimices, medita en ellas, pero incluyendo a Dios en esos pensamientos.

Pregúntale al Señor ¿Qué esta estás haciendo? Por que él sin lugar a dudas está obrando para tú bien y probablemente para el de otros.

Bendiciones. PP

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...