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¿QUÉ HAGO CON LO QUE NO ENTIENDO?


Estamos leyendo desde hace una semana el evangelio de Lucas, hoy leemos particularmente Lucas 2.39-52 y quiero aprovechar para centrar ahí el devocional a compartir.

Nos encontramos con Jesús a los 12 años, hoy lo llamaríamos un preadolescente con todas las letras más al leer la «travesura de Jesús». Luego de realizar lo que tenían que hacer en Jerusalén María y José vuelven para su casa, seguramente con mucha más gente que se movía con ellos por eso es que tardan en darse cuenta de que Jesús no estaba.

Posiblemente, él estaría en alguna otra parte de la muchedumbre con otros conocidos, pero no fue así, luego de buscar y buscar vuelven a Jerusalén y ahí lo encuentran a Jesús con los estudiosos de la ley, preguntando y hablando acerca de ella.

Como bien era de esperar de una madre luego del susto y la preocupación por no encontrarlo le llamó la atención por lo que había hecho y aquí es donde deseo detenerme:

«49 Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? 50 Más ellos no entendieron las palabras que les habló.»

La primera respuesta de Jesús puede parecernos irreverente, es más Lucas aclara que María y José no entendieron lo que él quiso decirles. Fue una respuesta rara, pero al seguir leyendo podemos ver que la actitud de Jesús con sus padres era en realidad de obediencia:

«51 A Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos».

En medio de la historia y los eventos ¿para qué nos sirve a nosotros hoy? Y ahí leamos lo que dice acerca de María:

«51B Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón».

Es muy importante este detalle respecto a María, muchas vivencias en todo ese tiempo, muchas cosas no entendidas como nos pasa a todos, pero ella no los tomó como eventos sin sentidos y dignos olvidar, sino que la expresión «guardaba estas cosas en su corazón» indica que ella las tenía presente para meditar en ellas, para orar por esas cosas y las que vendría.

Al pasar el tiempo, al ir ocurriendo nuevas vivencias hicieron que ella pudiera ir entendiendo o viendo la mano de Dios a través del tempo.

Lo que hoy vives y no entiendes, lo que parece sin sentido, guárdalo en el corazón, ora por eso y en el tiempo vas a ver que Dios algo ya estaba haciendo.

Muy bendecida semana, PP.

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