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 LA TRASCENDENCIA DE LA NAVIDAD


«Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad» JN 1.14.

Sin lugar a dudas esta fecha es muy especial; para algunos de alegría y para otros de tristezas, preparativos, compras, regalos, grandes organizaciones y acuerdos para celebrar la Navidad. Un grupo con conciencia del significado del festejo, pero para muchos el fin es el festejo, la reunión, los regalos.

Si hiciéramos la pregunta en las calles: «¿Qué se festeja en la Navidad?» Creo que la mayoría respondería: «Que Jesús nació» y la respuesta es correcta: «JESÚS NACIÓ»; pero ¿Qué significa esto?; ¿Cuál es la trascendencia de ese nacimiento?

¿Qué pasaría si Jesús no hubiera nacido? Para aquellos que el objetivo es la reunión o la fiesta creo que hubieran encontrado otro motivo para hacerlo, pero la llegada, el nacimiento de ese aparente simple niño cambia la historia, cambio la historia de la humanidad y cambia la historia personal de toda personal que entiende y cree en la trascendencia de ese niño / Dios.

Jesús como hijo de Dios nació para traer esperanza, se acercó al hombre / mujer necesitado para poder abrir de nuevo un camino de paz con Dios.

Si Jesús no hubiera nacido seguramente hubiéramos inventado alguna otra celebración, pero sería imposible tener paz interior y vida eterna, junto con el nacimiento de Jesús nació la posibilidad de esperanza, de redención, de vida eterna con Dios.

En estos días de celebraciones que puedas detenerte en pensar en la trascendencia de la Navidad, puedas agradecer la llegada de Jesús, él es la Navidad.

Bendecida semana. PP

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