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EL DIOS QUE ME VE


 
«Entonces llamó (Agar) el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?». Gn 16.13

Cada uno de nosotros tiene su propia historia de vida, todos pasamos momentos buenos, de logros, pero también difíciles, de tristezas, desorientación, momentos donde buscamos escapar de situaciones o personas esta es la historia de Agar, la protagonista del pasaje bíblico que compartimos hoy.
A causa del maltrato y desprecio, Agar huye de su casa con un bebe en su vientre, muchos pensamientos seguramente en su cabeza, pensar en como sería su futuro, ahora lo importante era escapar y estar a salvo. En medio de su huida le sale al encuentro Dios mismo y le hace una pregunta: «¿de dónde vienes tú, y a dónde vas?».
¡Que pregunta en momentos donde uno escapa!; cuando estamos mal o atravesando situaciones que justo estas preguntas que incomodan el corazón, pero era un hombre o mujer el que hablaba con Agar, si no Dios mismo.
En medio de ese encuentro, Agar define a Dios de la siguiente manera: «Tú eres Dios que ve»; el Dios que me ve.
En medio de nuestras situaciones, huidas incluidas, preguntas, enojos, traspiés, Dios ve, Dios te ve, pero no solo eso, sino que habla y en ese hablar consuela y da dirección, así lo hizo con Agar y así quiere hacerlo con tu vida.
En lo que hoy estás viviendo, quizás soledades y huidas hay uno que está cerca y pendiente y es Dios mismo, él hoy te pregunta: «¿de dónde vienes tú, y a dónde vas?»; no con el afán de recriminar sino con el sentido que sientas su interés por vos; Él no solo te ve, sino que quiere hablar a tu corazón para traer paz y dirección.
En esta semana que puedas experimentar la cercanía con ese Dios que te ve. Muy bendecida semana, Pablo.

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