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CUANDO MENOS ES MÁS



 «PERO UNA COSA HAGO: olvidando ciertamente lo que queda atrás, 
y extendiéndome a lo que está delante». FIL 3.13

Cuantas veces oímos (o decimos): «no me alcanza el tiempo», es que hay tantas cosas para hacer: la casa, la familia, el trabajo, las actividades extras, si eres cristiano, la Iglesia, etc. etc.

Tantas cosas a la vez hacen que caigamos en una vorágine donde nos olvidamos de algunas, lo urgente no nos permite ver o cumplir lo importante, nos convertimos en bomberos de la vida tapando incendios y resolviendo situaciones.

Corremos por lo que hoy tenemos y nos preocupamos por lo que posiblemente va a ocurrir; es altamente probable que estés pensado: «Es que vos no sabes todo lo que tengo o lo que me tocó», seguramente no, pero me imagino y la verdad es que todos vivimos realidades parecidas.

La vida y las circunstancias llegan y los compromisos, pero es sabia la actitud del apóstol Pablo cuando él se enfoca y dice: «UNA COSA HAGO»; cuando queremos lograr múltiples metas es altamente probable que no logremos ninguna. Cuando queremos solucionar «todo» es probable que resolvamos «nada».

Claro que debemos cumplir con las cosas, pero es correcto enfocarse y saber a qué decirle que sí y a que decirle que no, preocuparme, pero por lo que hoy debo resolver; recuerda las palabras de Jesús: 

«Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. BASTA A CADA DÍA SU PROPIO MAL». MT 6.34

Cuando vemos a Dios actuando en la creación lo vemos día a día haciendo un determinado trabajo, al otro día otro y así obtuvo un resultado perfecto. ¿Tendría Dios el poder de hacer todo en un microsegundo?, ¿necesitaría días para hacer las cosas?

Creo con seguridad que Dios no necesitaba tanto tiempo, pero si él siendo Dios se tomó días, un determinado orden y sobre pasos concretos siguió adelante creo es un buen consejo a imitar.

En medio del día a mil recuerda estas palabras: «UNA COSA HAGO», no es cuestión de abandonar las otras, sino de priorizar las verdaderamente importantes, aún recurrí a Dios preguntándole: «¿Por dónde sigo Dios?, ayúdame a hacer lo correcto», Él te va a guiar.

Bendecida semana, Pr Pablo.

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