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TIERRA FIRME


«Tu buen Espíritu me guíe a tierra firme» - SAL 143.10 C


Las palabras «inestable, tambaleante, vacilante, movedizo» son antónimos según el diccionario de la Real Academia Española de la palabra «FIRME». Qué difícil es cuando pasamos tiempos donde nuestras vidas pasan tiempos donde la sensación es de inestabilidad, tambaleantes o a la deriva. Situaciones que se enfrentan hacen que el estado de ánimo, las emociones y hasta la propia espiritualidad suben y bajan, generando temores, desgano, depresión y sobre esfuerzo para intentar cambiar esas circunstancias.

David, estaba transitando claramente un tiempo de tierras movedizas, él deseaba llegar a una tierra firme, no habla de llegar a un puerto sino a un lugar donde pudiera sentirse seguro de sus vivencias, donde sus emociones puedan estar firmes y donde su fe pudiera estar confiada por eso es que él recurre a alguien confiable para que lo ayude.

Él le pide a Dios que lo guíe, se dirige a Él como: «Tu buen Espíritu», su percepción de Dios era de un Dios bueno, que se ocuparía de él, que podía hacerlo. Muchas veces las maneras en que el hombre, la mujer (aún cristianos) perciben a Dios son como lejano, poderoso y santo pero distante. David conocía a un Dios que era bueno y Él lo ayudaría.

No sé cómo están tus días, no sé cómo están tus emociones y tu espiritualidad, pero si sé que como David hoy podés ir y decirle con toda confianza a Dios: «Dios bueno, llévame a un lugar seguro», Él está interesado en ser ese faro que te lleva a tierra firme y segura.

Bendecida semana, Pr Pablo. 

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