Ir al contenido principal

TIEMPO DE RECONSTRUCCIÓN

TIEMPO DE RECONSTRUCCIÓN


«Y me dijeron: el remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provinciam están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos».  Nehemías 1.3-4 

Como Iglesia comenzamos esta semana un tiempo espiritual especial; todos conocemos lo que es el tiempo CRONOS que es el que regula nuestros relojes, es el tiempo que medimos, pero existe otro tiempo bíblico llamado KAIROS que tiene que ver con el TIEMPO OPORTUNO de Dios, es un tiempo donde Dios actúa irrumpiendo en el crono humano; es el tiempo justo donde Dios actúa de una manera en particular cumpliendo un propósito específico.

La mayoría de nuestras decisiones tienen que ver con el tiempo CRONOS, las preocupaciones tiene que ver con lo que ven nuestros ojos o con lo que siente el corazón, con lo que necesitamos o creemos necesitar, pero la vida del hombre puede ser mucho más profunda que eso, la vida del cristiano está diseñada para vivir por encima del CRONOS y lo natural.

Buscamos respuestas, pero de manera incorrecta, atacamos síntomas o buscamos minimizarlos, pero no buscamos resolver la causa del problema. 

En el libro de Nehemías encontramos a un pueblo que vivía en ruinas, todas las mañanas levantaban los pies para saltear los mismos escombros, así fue por decenas de años, intentos parciales de reconstrucción hasta que este varón estuvo dispuesto (guiado por Dios) a reconocer el problema y ser parte de la solución, el tiempo CRONOS fue atravesado por el KAIROS de Dios.

¿Cómo está tu vida hoy 8 de abril de 2024?, ¿Cómo esta tu vida espiritual? quizás hay ruinas emocionales, relacionales rotas, heridas tapadas (no sanadas), identidades distorsionadas, frustraciones arrastradas, prácticas espirituales frías; costumbres del día a día que generan insatisfacción. Muchas veces nos acostumbramos (como aquellos a sus ruinas); como alguien dijo: «Una cómoda incomodidad».

Ese no es el diseño de Dios, Él desea hacer cosas nuevas en tú matrimonio, en tú familia, en tú economía, en tú servicio, en tú Iglesia, pero sobre todo en tú ser interior desde arranca el proceso de reconstrucción. Para todo esto es necesario un volver a Dios, no hace falta descubrir cosas nuevas, sino ir al origen que es el Creador, es tiempo de deterse y dejar que el Espíritu Santo alumbre y atraiga con esas cuerdas que nos acercan al Padre.

Te invitamos (te invito) a este tiempo de trascendencia espiritual, a este tiempo de oportunidad donde Dios quiere alumbrarte para ver el verdadero escombro interior y desde ahí avanzar en un proceso de restauración (reconstrucción) espiritual.

Jesús dijo: «Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» - (MT 6.33); es tiempo de buscar a Dios, ponerlo en el centro y vas a ver al transitar este proceso que tu vida cambia, no hay nada demasiado difícil para Dios.

Tiempo de oportunidad, tiempo de cambios, sumate, vas a ver el obrar de Dios. Bendecida semana. Pr Pablo


PD. Nos interesa que dejes tú comentario en el Blog. Bendiciones

Comentarios

  1. Exelente tiempo para aprender y ser responsable a la hora de ser cambiado por la obra del Espíritu Santo ! Con expectativa. Adelante!
    Bendecidos.

    ResponderEliminar
  2. Dispuesta a tratar con el señor esas cómodas incomodidades, que no me permiten (no nos permiten) experimentar la plenitud de tener al salvador del mundo como nuestro Dios y señor. Expectante!!

    ResponderEliminar
  3. Bendiciones!! Tiempo de procesos, de día a día permitir que moldee mi vida espiritual, tiempo de crecimiento.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...