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ANTES NO, AHORA SI 



Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios. 1 Pedro 2:10

Es una maravilla leer las epístolas del apóstol Pedro cuando aún tenemos en mente su carácter y vivencias que nos relatan los evangelios, a medida que leemos estas cartas y recordamos su vida cerca de Jesús podremos notar con claridad que Pedro ha crecido, ha madurado en el Señor y sus escritos inspirados por el Espíritu de Dios lo demuestran.

El hombre que alguna vez fue un experimentado pescador, luego de su encuentro con el maestro, comenzó el peregrinaje más maravilloso que nunca se hubiese imaginado, esto ocurrió cuando Jesús lo miró y le dijo: sígueme.

Atrás quedaron esas redes y ahora debe estar dispuesto a iniciar una nueva vida detrás de su salvador.

Algo similar ocurrió con cada hombre y mujer que ha llegado al evangelio, hubo un antes y un después en sus vidas, tal cual lo indica el versículo de hoy.

1 Pedro 2:10

ANTES: no éramos pueblo de Dios.

AHORA: Somos pueblo de Dios.

Todo cristiano verdadero es parte de un pueblo, un pueblo que ha sido escogido por Dios y esta verdad nos hace ver por lo menos 2 cosas fundamentales.

1. Dios ha determinado en su soberanía alcanzar nuestras vidas aun cuando éramos incapaces de acercarnos a Él.

2. Dios ahora es nuestro Padre y cada uno de nosotros pertenece a su Pueblo, Dios es quien nos ha dado una familia en la fe y nos permite disfrutarla.

Estas dos verdades por lo menos nos debe llevar a cada uno de nosotros a tener un corazón agradecido y humilde ante Dios. Si tan solo pensáramos un momento y nos preguntamos a nosotros mismos: ¿Qué ha visto Dios para rescatarme del mundo y ahora colocarme dentro de su pueblo?

Realmente debemos reconocer que ha sido solo por gracia, no había nada bueno en nosotros y esta nueva identidad que tenemos en Dios nos debe impulsar a recordar diariamente su obra en nosotros y rendir nuestro corazón en gratitud y adoración porque realmente no merecíamos este privilegio de llamarnos: PUEBLO DE DIOS.

Estimado hermano en la fe, no olvides que hoy debes vivir para tu Señor, eres de su Pueblo.


Bendecida semana, Pr Denis.

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