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MUCHAS AFLICCIONES


«Muchas son las aflicciones del justo,

Pero de todas ellas lo libra el SEÑOR». Salmos 34:19 NBLA


En los últimos dos sermones de los días domingos abordamos un tema especial acerca del dolor y el sufrimiento donde pudimos aprender por medio de la palabra de Dios que en estas situaciones no estamos solos y asimismo responder efectivamente ante las aflicciones.

No caben dudas que este tema da mucho para hablar y desarrollar, por eso la idea en este devocional tiene el fin de seguir observando esta temática, ya que muchos de los autores y protagonistas que encontramos en la palabra de Dios han experimentado y atravesado distintos quebrantos.

Encontramos en este salmo al Rey David dejándonos una idea bastante similar a las palabras del Señor Jesús cuando les dijo a sus discípulos que en este mundo tendremos aflicciones. Aunque aquí podemos destacar que el salmista agrega otra palabra con la cual da la idea de que no simplemente pasaremos aflicciones, sino más bien tendremos “muchas” de ellas.

“Muchas son las aflicciones del Justo” y creo que pensar en esta verdad y evaluar nuestras vivencias es una clara realidad que David no está para nada equivocado. Son incontables las experiencias negativas que vamos y hemos atravesado. No dejamos de tener en mente la fidelidad de Dios y su obra soberana en todas las cosas, pero realmente atravesar la aflicción es una asignatura difícil de aprobar.

Para Dios no hay nada imposible y Él se hace presente en cada una de ellas, aunque estas aflicciones sean muchas, tenemos otra verdad para reflexionar en este día, y es que “de todas ellas nos libra el Señor”.

Como creyentes podemos estar seguros de que no estamos solos en medio del dolor y el sufrimiento, Dios promete en reiteradas ocasiones que nunca suelta nuestra mano y que se acerca para librarnos, ayudarnos y darnos las fuerzas necesarias para continuar.

Seguramente muchos de nosotros hemos podido concluir en alguna vivencia que Dios no ha llegado tarde y nos ha sostenido en medio del sufrimiento. Sabemos que es muy difícil atravesar estas “muchas aflicciones” por eso nos aferramos y sostenemos en su palabra esperando el rescate de nuestro amado Señor que nunca nos dejará llevar una carga más pesada de la que podremos sostener.

Confiamos en su ayuda y no desmayamos. Bendecida semana, Pr Denis.

 

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