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UNA SOPA ESPECIAL


 

«¿Cuánto cuestan dos gorriones: una moneda de cobre? Sin embargo, ni un solo gorrión puede caer a tierra sin que el Padre lo sepa». MATEO 10:29 - NTV - 


Cuando era chico o jovencito no me gustaba para nada la sopa, ¿no sé si a vos te habrá pasado lo mismo? Pero este año hubo una gran diferencia, muchas de las noches frías compartimos con Lorena un plato de sopa, el tomar esa sopa preparado por ella era un gran momento (esto me llevo a pensar que me estoy poniendo grande).

Pero lo que te quiero contar tiene que ver con lo siguiente, en unos días de descanso en familia veíamos lo que comeríamos cada día, Lore expresó que «ganas de tomar una sopa». Si uno se va de vacaciones, quizás lo último que desearía es comer ese plato.

Pasaron los días y la última noche antes volver a casa, en la última cena de descanso solicitamos lo que comeríamos y cuando vuelve la atenta joven que nos atendió mirando a Lorena y a mí (supuso que Malena y Manu no querrían) nos preguntó: «¿Desean un plato de sopa?, es obsequio de la casa».

Ante la pregunta nos miramos y dijimos: «SÍ, SÍ» y disfrutamos la sopa que nos regalaron. Esta vivencia, un simple plato de sopa, ese «obsequio de la casa» pero me llevo a una reflexión, ¿fue esto una coincidencia? Realmente creo que no, Dios estaba detrás de ese plato de sopa, Dios está en los detalles.

Él no nos da todo lo que queremos o le pedimos, pero si nos detenemos en pequeñas vivencias del día a día podemos ver que él está en los detalles. Es un Dios que ve lo macro (lo grande) pero también se detiene en lo pequeño y simple.

 Jesús habló del poco valor comercial de un gorrión, pero destacó que Dios está atento aún a la vida de uno de ellos, lo mismo ocurre con nuestras cosas.

Muchas veces lo grande, la velocidad de las cosas no nos permite ver que Dios está obrando en lo simple y pequeño, Dios está detrás aún de un plato de sopa.

Te desafío en esta semana estés atento a esas pequeñas cosas donde él muestra que te está cuidando, cuando lo veas dale gracias porque él está cuidando de vos.

Muy bendecida semana, Pr Pablo.


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