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UN LLAMADO DE ESPERANZA


 

¡Que todo el mundo me busque para la salvación! Porque yo soy Dios; no hay otro.

Isaías 45:21 NTV


Hoy nos encontramos en el libro de Isaías y brevemente fijemos nuestra atención y

meditemos sobre este versículo.

Al pensar en esta gran verdad que el texto de hoy nos invita a reflexionar,

rápidamente, podemos observar que quien está hablando es el Señor: “porque yo soy

Dios” y declara que “no hay otro”. Estos anuncios, no menores, que Dios lanza a su

pueblo son oportunos, ya que en el contexto inmediato de este capítulo se puede

apreciar y diferenciar grandemente el poder de Dios ante otros “ídolos o dioses” “de

madera o imagen tallada” que no tienen poder ni obrar en nada de lo creado y que

muchas personas han puesto su confianza en ellos, en los cuales no hay salvación.

Es por esta razón entonces que la humanidad tiene una gran esperanza salvadora

por medio de este llamado que proclamó el único Dios en tiempo de Isaías y que hoy

sigue resonando en nuestros tiempos: ¡Que todo el mundo me busque para la

salvación!. SÍ querido lector, este llamado aún tiene vigencia y seguirá haciendo eco

hasta el fin de los tiempos para salvación de tu alma. Este llamado está dirigido a

todos porque todos necesitamos salvación.

Dios nos invita a buscarle, hay salvación en Él. Llegará el día donde todo ser humano

se presentará ante Dios y si no hemos obtenido su salvación aquí en la tierra

lamentablemente, sufriremos por la eternidad el castigo de Dios y el fin será de llanto

y lamento. Todo el mundo necesita ser salvado de sus pecados, nadie podrá escapar

de este juicio y nadie será inocente de pecados y solo habrá dos destinos: cielo o

infierno.

Cada día es una nueva oportunidad y hoy tenés la tuya en acercarte al verdadero

Dios, rendir tu voluntad a Él y experimentar su gloriosa salvación en Cristo para vida

eterna. Tu decisión puede dar un giro a tu eternidad y recibirás Justicia de tus

pecados por la obra de Jesús.

Dios obre en los corazones, Pr Denis.

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