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EN MEDIO DE CAÍDAS Y AFLICCIONES


 

«El Señor sostiene a todos los que caen,

y levanta a todos los oprimidos»  Salmos 145:14


Que deleite es leer este versículo, es como degustar un bocado de pan en tiempos

de hambre o agua fresca en medio del desierto. Sin dudas somos confortados por la

palabra de Dios.

Nosotros caemos, nuestras fuerzas flaquean, somos un pueblo difícil de apacentar y

no hay nadie tan bueno y amoroso que nos siga dando oportunidades a pesar de

nuestros fracasos y caídas como nuestro Dios. La fidelidad de Dios es algo muy

difícil de explicar, pero experimentarla es realmente un placer para nuestro corazón y

ver las distintas maneras en que Él trabaja en nuestro corazón y nos hace reconocer

su gran amor inagotable.

Este versículo más allá de una promesa, es una realidad, cuando caemos Dios nos

sostiene y cuando estamos afligidos, Él también se encarga de levantarnos.

Podemos experimentar las crisis más difíciles, los momentos más angustiantes y

aunque muchas veces se nos hace cuesta arriba hoy podemos confiar y descansar

en aquel que trae aliento al corazón y vigor a nuestro ser.

Dios no nos acusa ni tampoco nos da la espalda en medio de caídas y aflicciones, Él

conoce nuestra condición, sabe lo que nos está pasando y extiende su mano hacia

nosotros para renovar las fuerzas, darnos vida y cambiar nuestro lamento en gozo.

Las cargas pesadas pueden tirarte al suelo y las aflicciones pueden angustiarte y es

normal que eso ocurra (no es pecado) pero el Dios todopoderoso está allí con vos,

cerca, para levantarte y restaurarte en el momento oportuno. Ningún hijo de Dios

quedará para siempre en esa condición, por eso confiamos y nos sostenemos por su

palabra que pronto nos levantara y nuestros pies serán afirmados.


Un gran saludo, Pr Denis.

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