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 UNA FE CONOCIDA




«Primeramente, doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.» Romanos 1:8


Encontramos al Apóstol Pablo escribiendo a la Iglesia de Roma, una Iglesia visible que

estaba siendo conocida en todas partes.

Sin lugar a dudas, la Iglesia es el medio que utiliza el Señor para expandir su reino, todos

aquellos que profesan la fe se consideran parte de la Familia del Señor Jesús y como tarea

primaria la Iglesia debe predicar las buenas noticias del evangelio.

El apóstol al comenzar su carta muestra su gratitud porque la fe de ellos estaba siendo

conocida en todas partes, como ya sabemos, Pablo era un misionero que andaba por

muchos lugares y aparentemente en cada lugar donde estaba la gente hablaba de la Iglesia

en Roma. No caben dudas que esta Iglesia estaba haciendo bien su tarea de permanecer

en la fe, consolidar sus corazones y dar a conocer el evangelio.

Nos encontramos en tiempos donde la fe, la verdadera fe en Cristo Jesús, está siendo cada

vez más oculta y escondida. Las distintas corrientes del mundo intentan día a día opacar a

aquellos que profesan una fe verdadera intentando tapar los principios y valores que

nuestra fe proclama, es común hoy ver que muchos abandonan y se pierden en los afanes

del mundo. Sin embargo, la Iglesia, la verdadera Iglesia, permanecerá firme y establecida en

su fe, porque tiene un dueño que ha vencido al mundo y este Dios encarnado, Jesucristo, es

el único que puede afirmar nuestros corazones y sostener nuestras vidas ante las

adversidades que se puedan presentar. Nuestra fe ha vencido al mundo (1 Juan 5:4)

Que la Iglesia de Roma sea un verdadero ejemplo y motivación a nuestras vidas HOY, y

podamos ser conocidos como hombres y mujeres de fe, una fe verdadera que da a conocer

el evangelio de Jesús y glorifica su nombre. ¡Que nuestra fe se divulgue por todo el mundo!

Dios nos ayude a ser protagonistas, Pr. Denis.

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