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BENDITA PRISION 


«Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza» - ZACARÍAS 9.12


En estos días recordaba una canción que cantábamos hace muchos años que decía «En Dios solamente está acallada mi alma, de Él viene mi salvación», son las palabras de David en el Salmo 62, seguramente estaba pasando algún momento difícil, es más, al leer los versículos siguientes no queda dudas de ello.

Ante esas vivencias que todos tenemos muchas veces es difícil poder descansar, ordenar pensamientos, no dejarse gobernar por ellos ni por las emociones y se termina prisionero de ello. Prisionero del desgano, del fracaso, del activismo, de la religiosidad, de relaciones insanas, de superficialidades, de falsos éxitos y de tantas cosas que nos llevan a soltar palabras que muestran lo que verdaderamente hay en nuestro interior. Quizás hay una sonrisa en el rostro pero que disfraza dolor y tristeza.

Podemos ser prisioneros de estas cosas, pero hoy el desafío es romper con estas cosas y que seas un «Prisionero, pero de esperanza».

No se logra con esfuerzo humano, no depende de circunstancias sino de una correcta relación con Dios, por eso leemos en el pasaje de hoy «Volveos a la fortaleza», es una invitación a volver el corazón a Dios porque en Él hay esperanza, como dijo David «de Él viene mi salvación».

Te desafío a romper con la inercia que quizás traes, a derribar todo acostumbramiento, toda angustia anclada al corazón, todo pensamiento limitante o descontento con la vida misma pero para eso es necesario, si o si, acercarse a Dios, vuelve a Él porque ahí es el lugar de esperanza y oportunidad.

Muy bendecida semana, Pr Pablo. 



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