Ir al contenido principal

ALIADOS AL ORAR  




«Mis amados hermanos, les pido encarecidamente en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que se unan a mi lucha orando a Dios por mí… Romanos 15:30a NTV»


La oración es y ha sido uno de los recursos primarios que Dios nos ha dejado para acercarnos a Él, lo podemos hacer en cualquier lugar, en cualquier momento y ante cualquier situación. 

Este recurso inmediato, sin preámbulos, podemos ejercerlo solos (y es necesario), pero también podemos hacerlo unos por otros, y al pensar en esta petición del apóstol a la Iglesia me da la certeza de que muchas veces NO utilizamos este Gran beneficio de pedirle a alguien que ore por nosotros. Puede que hasta a veces pensemos que “no es necesario o no voy a andar pidiendo que oren por mi, si yo puedo hacerlo solo”, pero veo un hermoso tesoro que estamos desaprovechando y dejando de lado por un pensamiento personal. 

Que hermoso gesto de Pablo, que no solo le dijo a alguno que lo ayude a orar, sino que lo dejó escrito a todos aquellos que iban a leer (o escuchar leer) la carta, prácticamente a una congregación entera (Roma). 

Por supuesto que debemos destacar la reserva por el pedido de oración, y tal vez no hacerlo públicamente como el apóstol, pero tan sólo quisiera resaltar la actitud ejemplar de reconocer esa necesidad en que se unan a sus plegarias orando por su vida. Sabemos que la Biblia nos habla mucho acerca de la oración y en esta oportunidad podemos hacernos una pregunta: ¿Por que luchamos solos en oración cuando Dios nos ha dado hermanos (Una Iglesia) para que nos ayuden? 

Te animo a utilizar este recurso y tengas la posibilidad de tener un aliado en tu oración y apreciar la compañía de tu hermano al orar por y con vos. 

Oramos unos por otros, abrazo grande. Pr Denis.



Comentarios

Entradas populares de este blog

CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
EL PEOR INVIERNO Hace solo unas semanas que entramos en el invierno aquí en el hemisferio sur, estos últimos días se ha notado mucho en nuestra zona, las primeras nevadas en algunos lugares y fríos muy fuertes como acá en Bahía Blanca. Hay una frase que quizás escuchaste: «fríos eran los de antes» ; la verdad no sé si esto es así, pero que hoy hace frío no hay dudas. Personas adineradas tienen la opción de ir moviéndose en el mundo escapando de los inviernos y pasan parte del año en un sitio y luego en el otro, sin lugar a dudas eso sería una gran ventaja. Pero hay inviernos, que no evita ni el más pudiente del mundo, y es el invierno interior, cuando a nuestro ser le toca atravesar temporadas no de verano, ni de primavera, sino que son el mismo invierno pero en el corazón, en los pensamientos, en las emociones, en el mismo espíritu. Algunos pocos pueden evitar el invierno global, pero nadie puede evitar esos tiempos donde lo que se enfría no es la nariz sino el corazón. Dios estableci...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...