Ir al contenido principal

 CONFUSIÓN=ORACIÓN


En mi confusión llegué a decir: ¡He sido arrojado de tu presencia! Pero tú oíste mi voz suplicante cuando te pedí que me ayudaras. Salmos 31:22 NVI

Sin lugar a dudas, en nuestra humanidad y las vivencias a diario, nos encontramos en momentos de confusión donde nuestra fe duda y pareciera que se derrumba. Todos, alguna vez, pensamos como que “Dios se ha olvidado de nosotros, o no escucha nuestra oración, o está lejos”. Cuando estamos confundidos pareciera que no tenemos rumbo, o al menos no lo podemos ver, se paraliza nuestra vida al no saber que vendrá más adelante o como se solucionara mi problema. Nos sentimos confundidos cuando hay un evento inesperado, una mala noticia, una enfermedad, una situación difícil de sobrellevar, etc. pero más allá de lo que sea, si hay algo de lo expresado anteriormente que te ha ocurrido o estás sintiendo en tu corazón con seguridad puedo decirte que NO ESTÁS SOLO, y en la palabra de Dios, en esta ocasión, encontramos al salmista de la misma manera: confundido y exclamando palabras al Señor que muchas veces ni nos atreveriamos a decir: ¡he sido arrojado de tu presencia!

Hoy quisiera ayudarte en momentos de confusión animándote a que aun así NO DEJES DE ORAR! La oración es uno de los recursos primarios que Dios nos dejó a sus hijos para poder acercarnos a ÉL cuando por otros medios no podemos hacerlo. Dios escucha y está dispuesto a ayudarte, al salmista su adversidad lo envolvió tanto que llegó a estar confundido, pero aun cuando el estaba asi Dios NUNCA DEJÓ DE ESCUCHAR SUS ORACIONES y sumado a eso pudo experimentar la ayuda de nuestro amoroso Señor.

ANTE LA CONFUSIÓN… UNA DOSIS DE ORACIÓN Y DIOS TE DARÁ DIRECCIÓN.

Bendecida semana, Pr Denis.


Comentarios

Entradas populares de este blog

CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...