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 UNA MIRADA AL CIELO


Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?. Salmos 121:1

 

En una ocasión, en un trabajo que tenía anteriormente tuve la oportunidad de estar con variedad de gente en contacto cercano, lo cual me facilitaba mucho la interacción con estas personas y recordaba una vez que alguien me comentaba de sus situaciones difíciles, dolorosas y muy desanimado, con poco aliento de encontrar alguna ayuda o socorro a sus vivencias, mientras lo escuche con atención solo recuerdo haberle dicho: “buscaste por todos lados mejor busca ayuda mirando al cielo”. Claramente esta persona entendió el mensaje que intente transmitirle, con a lo cual cada vez que nos cruzábamos el siempre me decía: “Fabi (mi primer nombre), tengo que seguir mirando al cielo”.

Este evento personal me llevo a detenerme inmediatamente en la expresión del salmista al poner su mirada y atención en los montes (un lugar donde el salmista sabía que Dios se revelaba y mostraba su ayuda, así como lo hizo con Moisés o tal vez con Elías). Él sabia que sus ojos y atención no podían estar en las personas, ni en las cosas de este mundo o tal vez podemos imaginar que en medio de su deseo en buscar ayuda habrá fijado sus ojos en lo terrenal y no pudo encontrar absolutamente nada de auxilio y tal es su expresión al iniciar este salmo de alzar sus ojos a los montes!!

Allí en los cielos es donde podremos encontrar verdadero auxilio y refugio, aliento y fortaleza, renuevo y descanso. Nada en este mundo puede hacer eso, sino solo nuestro Dios que habita en los cielos y está dispuesto a darnos SU SOCORRO que es restaurador, por eso hoy te dejo aquel consejo que le exprese a esta persona: “BUSCA AYUDA EN EL CIELO”.

 

No busques en la tierra lo que solo proviene del cielo

Bendecida semana, Pr  Denis.

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