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 MARQUEMOS LA DIFERENCIA



"No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?" 2 Corintios 6.14

Si uno desea mezclar agua y aceite no puede, el aceite se va a la superficie del agua. Esto se debe a que el aceite es una sustancia no polar, tiene una densidad más pequeña y las partículas del agua no permiten que las de aceite entre en ella, por ello vemos como se marca con claridad el límite entre el aceite y el agua, esto un principio físico/químico establecido por Dios.

En la actualidad distintos movimientos buscan romper principios establecidos por Dios, mover los límites impuestos por él, cosas que antes apenas se mencionaban hoy se busca imponer como normal y superador; lo que ayer se hacía en oculto hoy se ve a plena luz del día queriendo mostrar que la “transgresión” es buena.

La Biblia muestra claramente el corazón de Dios respecto a esto:

ISAÍAS 5:20 - ¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!

Es tiempo más que nunca donde cada cristiano debe decidir vivir según los principios del reino de Dios y promoverlos. Lo malo es malo, las tinieblas son tinieblas, la muerte es muerte y los principios establecidos por Dios no son negociables.

En tiempos de inclusión, de nuevas normalidades, de libertades absolutas el verdadero discípulo no se une en yugo desigual, esto no es solo en relaciones maritales sino en todos los parámetros establecidos por Dios.

La iglesia debe ser luz en estos tiempos de oscuridad, debe promover la vida en tiempos de muerte, para eso nos ha dejado el Señor.

Seamos luz, bendecida semana, Pr Pablo

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