Ir al contenido principal

 LO QUE NECESITO; ¿LO NECESITO?

Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Juan 14.8 - La Biblia de las Américas

Una de las características del hombre es el pensamiento de necesitar algo más, creer que si obtiene algo determinado ahí estará mejor. Esta actitud provoca no valorar lo que tenemos en el hoy, como alguien dijo: “El pasto del vecino siempre es más verde”.

Si tuviera más ingresos estaría más tranquilo. Si fuera promovido en mi trabajo estaría mejor. Si se diera cierta relación ahí si estaría bien. Si tuviera más tiempo haría esto o lo otro.

Suele haber en la vida algo que se busca considerando que con eso estaríamos bien o satisfechos.

Algo así fue lo que le dijo Felipe a Jesús en aquel momento de charla. Jesús venía hablando con sus discípulos de lo que vendría, justamente del futuro, Jesús quería traerles paz, guiarlos y ahí el cometario o pedido de Felipe: “Si nos mostrás al Padre, con eso es suficiente”, es decir, “Mostrarnos al Padre en medio de todo esto y ahí vamos a estar bien”.

La respuesta de Jesús fue tan clara y directa:

Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»?

Ellos no necesitaban algo más, la satisfacción, el bienestar, la paz, la seguridad no estaba en otra cosa, en otra persona, en un paso espiritual mayor estaba simplemente en conocer a Jesús íntimamente. ¿Tanto tiempo y todavía no me conoces?, que respuesta de Jesús, tantas vivencias, tantos milagros, tantas enseñanzas y aún piensas que necesitas algo más.

Por supuesto que en la vida debemos tener desafíos y avanzar hacia ellos, pero el concepto de esta reflexión es otro, la satisfacción del alma, ese bienestar buscado se obtiene únicamente conociendo íntimamente a Jesús. Podemos lograr todo, podemos ver todo y saber todo pero el secreto es conocer el corazón de Jesús.

En esta semana dedica un tiempo para pensar cuáles son esas cosas que quizás piensas o estas pidiendo como Felipe: “Dame eso (o saca eso) y con eso me basta”; en medio de ese pedido quizás la respuesta o lo que verdaderamente “BASTA” está más cerca. Dedica tiempo para conocer a ese Jesús que está cerca y ya preparó tu mañana.

Bendecida semana, Pr Pablo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CONFIANZA Hace muchos años atrás solíamos cantar la expresión del Salmo 62.1: «En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación» Más allá que una simple canción es una declaración de una actitud de espera verdadera y únicamente en el Señor confiando que Él llega con respuesta a nuestra vida. El mismo versículo en otra versión dice: «En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación» - NBLA Ante las circunstancias o vivencias podemos llegar a perder la esperanza, podemos apoyarnos y esperar en muchas cosas, en personas y aún en nosotros mismos pero el desafío y la actitud más sabia es tener la plena confianza en el Señor, Él es el único que no falla y quien no llega tarde. Quizás ante ciertos eventos personales alguien te ha expresado: «¡COMO NO VAS A CONFIAR EN DIOS!», a modo de reto, de exigencia; la reflexión de hoy no tiene ese todo sino más bien de un Padre amoroso que desea que sus hijos descansen en Él, porque es 100% seguro. ¡Qué gran seguri...
EL PEOR INVIERNO Hace solo unas semanas que entramos en el invierno aquí en el hemisferio sur, estos últimos días se ha notado mucho en nuestra zona, las primeras nevadas en algunos lugares y fríos muy fuertes como acá en Bahía Blanca. Hay una frase que quizás escuchaste: «fríos eran los de antes» ; la verdad no sé si esto es así, pero que hoy hace frío no hay dudas. Personas adineradas tienen la opción de ir moviéndose en el mundo escapando de los inviernos y pasan parte del año en un sitio y luego en el otro, sin lugar a dudas eso sería una gran ventaja. Pero hay inviernos, que no evita ni el más pudiente del mundo, y es el invierno interior, cuando a nuestro ser le toca atravesar temporadas no de verano, ni de primavera, sino que son el mismo invierno pero en el corazón, en los pensamientos, en las emociones, en el mismo espíritu. Algunos pocos pueden evitar el invierno global, pero nadie puede evitar esos tiempos donde lo que se enfría no es la nariz sino el corazón. Dios estableci...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...