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CAMBIO DE ACTITUD


«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias» (Filipenses 4:6).

En medio de las realidades de la vida, de tiempos de dificultad, de frustraciones nos detenemos en las palabras de Pablo a la gente de Filipos: “por nada estén afanosos (inquietos, angustiados, afligidos”.¿Viviría esta gente en un mundo distinto sin problemas o situaciones?; la verdad es que no.  La palabra griega para «afanosos» se relaciona con preocupación mental y cambios emocionales, cosas tan normales hoy en día.

En medio de las situaciones el apóstol intenta orientar correctamente la mirada para recordarnos que como hijo de Dios hay un lugar a donde podemos acercarnos. Nuestras peticiones, necesidades, conflictos debemos llevarlos a los pies de nuestro Padre.

Pero también nos muestra la manera de hacerlo: «oraciones y ruegos»; esto muestra la actitud, no es una oración engreída o demandante sino un pedir que nace de lo profundo del corazón.

La oración construye un puente para que el creyente llegue hasta la presencia de Dios y ahí vuelque con humildad todo lo que esta viviendo; es más, el ser agradecidos es importante estando aún medio de las situaciones que enfrentamos.

Muchas veces se cree que la oración es como «pedir a la carta» donde Dios tiene la obligación de hacer o resolver lo que pedimos, pero esa no es mecánica de Dios. El no promete hacer todo que pedimos, pero si darnos lo que es mejor para nosotros en el tiempo correcto.

Si los pensamientos están movilizados, si las emociones van y vienen es tiempo de ir a los pies del Señor y allí encontrar descanso.

Bendecida semana, Pr Pablo.


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