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 ¡DISFRUTA!


"Ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos". 1 Timoteo 6:17B

En el contexto del relato el apóstol Pablo hace la recomendación de no poner la esperanza en esas riquezas sino en Dios lo cual es buen consejo o principio, pero en este inicio de semana deseo que meditemos en la última parte del texto: “Dios nos da abundantemente para que disfrutemos”.

Disfrutar, palabra que muchas veces la consideramos opuesta a Dios, como que Él da lo necesario pero todo tipo de disfrute es mundano o carnal, ese concepto marca un conocimiento errado de su persona.

Dios nos da lo necesario en todo para que lo disfrutemos, como sinónimos de esta palabra podríamos decir para que lo gocemos, nos alegremos; que lo vivamos con contentamiento y deleitándonos.

Encuentro en el día a día que el hombre ha perdido la capacidad de disfrute, de contentarse con lo que se tiene. Quizás la corriente lleva al ir por más, las inseguridades o los cambios generan tal preocupación por el mañana que no disfrutamos el hoy. Lo que hay se considera poco o que podría ser mejor y esa actitud roba el verdadero disfrute de la bendición de Dios.

Creo personalmente que nuestra actitud hace que Dios muchas veces no abra más su mano de bendición por la poca capacidad de disfrute, de gratitud y contentamiento que encuentra en nosotros.

Todas las cosas vienen de parte de Dios, la vida, la familia, la ropa, los alimentos, las amistades, los hermanos, el trabajo, las oportunidades de servicio, todo y cada cosa es bueno disfrutarlo, eso agrada a Dios. Cuando se pierde algo, cuando algo se acaba suele estar el reproche interno de tener que haberlo vivido distinto (disfrutarlo), ¿Por qué desaprovechar no hacerlo antes?

¿ESTAS DISFRUTANDO LO QUE HOY TENÉS EN DIOS?

En la semana, en medio del día a día que el Espíritu Santo te llame la atención al pasar por alto su bendición, al quitarle peso a esas cosas que vienen de Dios y que aún lo más simple podamos disfrutarlo en Él.

Bendecida semana.

Pr Pablo.


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