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 IMAGEN ERRADA

Después de que el Señor terminó de hablar con Job, dijo a Elifaz el temanita: “estoy enojado contigo y con tus dos amigos, porque no hablaron con exactitud acerca de mí, como lo hizo mi siervo Job.  JOB 42.7

Un peligro muy grave en la vida es transitar la misma creyendo que tenemos la razón, que sabemos lo que debemos hacer y aun lo que debe hacer el otro. Tener respuestas para todos los temas y esto aun involucrando a Dios (o sobre todo).

Encontramos en el relato de hoy a Dios hablando a tres amigos que estuvieron cerca de Job en medio de tiempos de turbulencia, ellos se sentaron y cada uno expuso distintos pensamientos acerca de porque le pasaba lo que le pasaba. Dios estaba en cada una de sus frases, parecía que le conocían y sabían de lo que hablaban, pero Dios mismo toma la palabra y les habla retándolos, llamándoles la atención.

Dios estaba enojado porque si bien lo habían mencionado en el mensaje, a Dios y su persona, no era genuino. “No hablaron con exactitud de mí”; sus palabras estaban llenas de conceptos erróneos y personales que no reflejaban el corazón de Dios.

Podemos vivir bajo estructuras de pensamientos y lineamientos “doctrinales” o “teológicos” errados, estos jóvenes pensaban que merecían ser escuchados porque tenían fuertes argumentos con Dios de por medio, pero Dios les dice: “yo no soy así”.

Cuantas veces quizás nuestras palabras “llenas de Dios” no son reflejo de su corazón sino de un conocimiento distorsionado y personalista.

En este tiempo debemos conocer a Dios como Dios es, parece una obviedad, pero no lo es. Es tiempo de intimidad y antes de juzgar, sacar conclusiones (algo habrá hecho) y aún intentar ayudar pasar por Dios, sentir su corazón y solo ahí emitir palabra.

Podamos hablar de Dios como realmente Él es.

Muy bendecida semana. Pr Pablo

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