Ir al contenido principal

“BARBIJOS SÍ, CIERRES NO”


Entonces dijo Mardoqueo, que respondiesen a Ester: no pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. 
Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?. Ester 4:13 al 14a

En estos días tan difíciles por la pandemia en nuestra ciudad y el país, debemos cuidarnos y respetar todas las pautas posibles. Una de ellas es el barbijo. ¿Quién no ha salido a la calle y se lo ha olvidado? creo que a todos nos ha pasado.

Como cristianos debemos ser de ejemplo en éste tiempo.

En los días de Mardoqueo y la reina Ester también estaban ante una gran crisis y peligro de muerte, y si bien no usaban barbijos parecía que la reina no quería abrir su boca.

Esto nos trae una enseñanza, en medio de la crisis que estamos viviendo, usemos barbijo pero que no haya un cierre en nuestra boca. Es tiempo más que nunca de abrirla y hablar de la obra de Jesús por cada uno de nosotros. Es tiempo de no callar sino de enfrentar las crisis y ser parte de la solución. De la  misma manera que Mardoqueo desafió a Ester a que abriera su boca, te desafío en ésta semana que puedas abrirla no con palabras de temor, desánimo o quejas, sino con palabras de paz, esperanza y presentando a Jesús.

Aprovechemos las oportunidades y con barbijo abramos nuestras bocas.

Bendecida semana. Pastor Pablo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...