Ir al contenido principal

DIOS LLAMA GENTE OCUPADA



«Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, echando una red al mar, porque eran pescadores. Y les dijo: «Vengan en pos de Mí, y Yo los haré pescadores de hombres». Entonces ellos, dejando al instante las redes, lo siguieron.»
Mateo 4.18-20

Jesús se caracterizó por tener una vida muy activa, lo encontramos comenzando temprano en la mañana, acostándose tarde en la noche, recorriendo largos trayectos, haciendo milagros en el día. Otra característica suya es que en medio de ese andar él llamó a muchos para que le siguieran, los cuales estaban como en este caso Pedro y Andrés trabajando. Jesús llamó a gente ocupada, a gente laboriosa, de distintos oficios, de distintos perfiles y de distintos caracteres. La expresión “vengan en pos de mí” significa, como otras versiones traducen «síganme», es decir, más allá de la ocupación, del trabajo Jesús invitó a estos varones a que estuviesen cerca de él, que le conociesen. Jesús los llamó para que estuviesen con él. Hoy Jesús sigue llamando a personas ocupadas, a personas que quizás están trabajando, criando hijos, estudiando, avanzando tras sueños o simplemente haciendo lo posible para vivir en medio de estos tiempos difíciles. Sorprende que Jesús busca el compromiso de sus seguidores, pero en el llamado él se compromete al decir: «Síganme y los haré». Jesús estaba interesado y lo está hoy en transformar vidas, en poner un propósito eterno en las personas. Que increíble es que hoy en medio de la ocupación, de las responsabilidades, del correr, Dios sigue llamando no para reclutar simpatizantes sino verdaderos seguidores, no para obtener algo o sacar un beneficio como es la forma del hombre, sino que Jesús hoy llama para dar propósito y trascendencia a ese hombre ocupado. De la misma manera que Jesús vió a esos hermanos trabajando él te ve hoy y te llama para que le sigas, a la vez te desafía a que lo dejes trabajar en tu vida. Dios quiere hacer de vos un mejor hombre, mujer, padre, madre, esposo, hija, empleado, empresario, hijo suyo. Que puedas hacer lo que hicieron Pedro y Andrés: “Y dejando las redes lo siguieron”; vale la pena, es la mejor decisión.

Bendecida semana, Pr Pablo



Comentarios

Entradas populares de este blog

CUANDO ESTOY CANSADO    “ Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Isaías 40:29 Una de las grandes verdades que podemos notar en la Palabra de Dios es que el ser humano, en su naturaleza, es frágil. Recuerdo, hace muchos años atrás, que dentro del contexto de la Iglesia era mal visto ver a un hijo de Dios cansado o quizás atravesando algún momento difícil. Como que se esperaba que un cristiano estuviera siempre en victoria, con ánimo alto y fuerzas intactas, como si la fe eliminara el cansancio. Lo cierto es que, como creyentes, no podemos ponernos una careta espiritual y fingir que está todo bien, mucho menos cuando por dentro estamos cansados. El cansancio es parte de la experiencia humana, y la fe no nos pide fingirlo. Definir en pocas palabras el cansancio sería como la falta de energía física, emocional y mental para avanzar en la vida, en un deporte o en alguna actividad. Lo más sorprendente es que nadie, al comenzar algo, lo hace pa...
ENFRENTANDO LA TRISTEZA   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18 Hay tristezas que se explican fácil: una pérdida, una decepción, una noticia, una etapa difícil; pero hay otras que no sabemos ordenar con palabras. Uno está triste y no siempre puede decir exactamente por qué. Y, a veces, como creyentes, cargamos una culpa extra: pensamos que estar tristes es fallarle a Dios. La Biblia no esconde la tristeza: David lloró, Jeremías lamentó, Ana derramó su alma delante del Señor; Elías se sintió cansado de vivir, y hasta el mismo Jesús dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. La fe verdadera no es la que no siente tristezas y niega el dolor, sino aquella que lo lleva todo delante de Dios. El Salmo dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón; no dice que está cerca solamente de los fuertes, de los que siempre sonríen, de los que tienen todo resuelto. Deja bien en claro que Dios se acerca al corazón queb...
ESCALÓN NO ALCANZADO.   LA FRUSTRACIÓN “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado” - LC 5:5. En el relato de hoy encontramos a Pedro, un experimentado pescador, lavando las redes luego de una larga noche de trabajo sin resultados; sin lugar a dudas, eran horas de frustración. Pedro no estaba frustrado por perezoso; la frustración muchas veces nos alcanza no por falta de esfuerzo, sino porque hicimos todo lo que sabíamos hacer y, aun así, no vimos resultados. La frustración es esa sensación de malestar, enojo, tristeza o impotencia que aparece cuando lo que deseo, espero o intento no sale como quería, en el tiempo deseado. La frustración duele porque nos muestra la distancia entre lo que queríamos ser y lo que todavía somos. Algo importante a destacar: Dios no desprecia al que todavía está luchando con el escalón no alcanzado. A veces pensamos que Dios solo se agrada cuando damos grandes saltos, cuando cambiamos rápido, cuando mostramos resultados visi...